ANPTE

ANPTE

Asociacion nacional de presidentes de plaza de toros de España

15 Enero 2009

José María “Manzanares”, torero para una estética

Tengo que comenzar, antes de dar una semblanza al uso del torero, con una pincelada que trate de caracterizar la esencia del toreo de Manzanares. Los que me conocen saben de mi debilidad por el escritor y filósofo de la generación del 27 José Bergamín. Quiero comenzar con una frase del mismo, aquella que nos dejó escrita en su Música Callada del Toreo, y que dice:

“En el toreo se afirman, físicamente, todos los valores estéticos del cuerpo humano (figura, agilidad, destreza, gracia, etc.), y, metafísicamente, todas las cualidades que pudiéramos llamar deportivas de la inteligencia (rápida concepción o abstracción sensible para relacionar). Es un doble ejercicio físico y metafísico de integración espiritual, en que se valora el significado de lo humano heroicamente o puramente: en cuerpo y alma, aparentemente inmortal.”

Siempre que he tenido la oportunidad de ver y sentir el toreo de “Manzanares” la cita leída se me viene a la cabeza. Subrayo de nuevo el inicio de la misma: “En el toreo se afirman, físicamente, todos los valores estéticos del cuerpo humano (figura, agilidad, destreza, gracia, etc)…” Creo que esa puede ser la esencia del toreo de “Manzanares”. Representa la cita el paradigma de su toreo, por eso de él se dice que es un torero con empaque, algo de difícil definición. El termino empaque cuenta con varias accesiones en el Diccionario, de entre las cuales la que viene al caso podría ser: “Señorío o distinción”. Pero la idea la transparenta mucho mejor Bergamín en la cita que hemos traído.

Es sabido que en estos actos es conveniente repasar algunos datos de la biografía del diestro homenajeado, vamos a ello: José María nació en Alicante, y como todos sabemos lo hace rodeado de trebejos de torear. Mecido por una figura del toreo, lo que al principio pudiera facilitar los primeros pasos, luego pasará la inevitable factura de las comparaciones y la difícil autoexigencia para no desmerecer ante el espejo que tenemos tan cerca.

La primera vez que se viste de luces lo hace en Campotejar (Granada) el 29 de abril de 2001. Debutó con picadores en Nîmes el 22 de febrero donde obtiene ovación y oreja. Aunque, en realidad según le escuché en una entrevista reciente, meditó bastante la decisión de dedicarse a los toros, dijo: “No quería que fuera a la ligera, fundamentalmente, por ser hijo de quien soy. No quería que fuera un capricho. Esperé, y cuando estaba ya estudiando en la Universidad (estudiaba Veterinaria) tome la decisión.” Así, la alternativa la tomó en Alicante el 24 de junio de 2003 con toros de D. Daiel Ruiz Yagüe, teniendo con padrino a Enrique Ponce y de testigo a Francisco Rivera Ordoñez. Confirmaría la misma el 17 de mayo de 2005 con toros de D. Domingo Hernández siendo padrino César Jiménez y testigo Salvador Vega.

La temporada del 2004 remontó el vuelo tras la corrida de Zamora, a finales de junio. Alcanzando trasteos meritorios en Barcelona, Alicante, El Puerto, Gijón, Bilbao y Ciudad Real. Obtuvo trofeos en las ferias de Albacete, Murcia, Salamanca, Guadalajara y Valladolid. En el 2005 participó en 43 tardes, cortó 36 orejas y 2 rabos. Pero la definición definitiva de su toreo y la marcada personalidad del mismo llegarán en la temporada de 2006. El mismo nos dice que fue clave la feria de Castellón de ese año. Temporada intensa con 67 paseíllos donde obtendrá 93 orejas y 3 rabos. Obtuvo trofeos en Sevilla, Nîmes, Alicante, Castellón, Murcia, etc.…

Personalmente creo que también fue muy importante para terminar de fijar la personal manera de interpretar el toreo de Manzanares su paso por México en la temporada de 2007. El corte de apéndices en Autlan de la Grana, en Texcoco, y sobre todo las dos tardes de la Monumental de México, cortando una oreja el 14 de enero y dos en la tarde del 4 de febrero determinaron definitivamente su forma de torear, y lo que sería esa temporada en Europa. Así, toreará hasta la tarde del 30 de agosto en Linares donde el Dengue desgraciadamente lo apartaría de los ruedos, un total de 64 tardes cortando 78 orejas.

Por tanto, hasta la temporada del 2007 Manzanares llevará toreadas 269 tardes donde habrá cortado 289 orejas.

Nos centraremos, ahora, en la temporada de 2008. Prototipo de su forma de entender el toreo será la tarde del 7 de abril en la Maestranza Sevillana. De todas las crónicas repasadas he elegido para poder transmitirles las sensaciones vividas la de Luís Nieto escrita en Diario de Sevilla titulada “Dulce sinfonía bajo la lluvia”, nos decía el periodista:

“Y salto el sexto, un animal de escaso trapío y muy noble. Al poco se abrieron las compuertas del cielo. Miraba a las nubes José María Manzanares antes de los lances de recibo. Luego, entre el telón de agua, el alicantino se explayó en una faena muy expresiva, una dulce sinfonía de toreo bajo la lluvia, acompañada por el tintineo de los goterones en los paraguas. Tomó la batuta de manera muy distinta a la de sus compañeros, por el centro del estaquillador y dirigió de frente, dando el medio pecho al toro. Los muletazos iniciales, con armonía, con sutil gracia mediterránea a orillas del Guadalquivir, se cerraron en una trincherilla inconmensurable. Descendió la intensidad en otra tanda por ese pitón. Por la izquierda, muletazos de gran calidad con la lluvia arreciando. No se escuchaban palmas, pues las manos estaban ocupadas en sujetar los paraguas. Pero crujían los oles ¡Ole, ole, ole! Cuando tomó de nuevo la derecha cayó agua con rabia. Manzanares en ese momento estaba transportado, sacando un sonido aquí y otro allá, un muletazo de mano baja con la diestra, con mando, o un pase de pecho profundo, cuando no un cambio de mano deslumbrante. Circular invertido. Y como propina, toreo parsimonioso por la cara, con adornos de altura. Cuando caminaba hacia las tablas para coger la espada, el amarillo albero se había transmutado en una graciosa tarta color de caramelo. Dulce como caramelo había sido una faena musical coronada con una estocada y premiada con dos orejas. Miró de nuevo al cielo Manzanares. No era por la lluvia. Quién sabe. Quizás le preguntaba a su tío Manuel Samper, fallecido recientemente y por el que lucia crespón negro en el brazo izquierdo, si le había gustado la faena. Quizás le preguntaba al fiel mozo de espada de su padre- el maestro retirado Manzanares-, si éste es el camino que debe seguir para alcanzar los sonidos insondables del arte del toreo. Seguramente le respondería que sí. Al menos al público, le encantó. Estocada. Y aunque los paraguas tapaban los pañuelos, la petición de trofeos fue unánime.”

Tras la faena el propio Manzanares declararía: “Me han pasado muchas cosas pero gracias a Dios, Él es justo y luego te recompensa. Este triunfo se lo dedico a la única persona a la que debo hacerlo, mi tío Manolo.”

Y por fin las faenas de El Puerto de Santa María por las que estamos aquí.

La primera tarde, la del domingo 27 de julio, la de los toros de Juan Pedro Domecq que nunca debieron pisar el albero de la Plaza Real, fue vista por la prensa, en concreto por Emilio Trigo de Portal Taurino, como sigue:

“Cuando pisó el albero el tercero de la tarde el público estaba harto del transcurso del festejo-los toros artistas colmaban la paciencia- y además el anovillado que se llevó Manzanares era casi imposible estar peor hecho. El de Alicante inteligentemente lo midió en varas y lo dejó fuertecito después de tirar al varilarguero y llegó a banderillas con cierta movilidad. En el tercio final el toro desarrollaba molesto cabeceo pero sin embargo con la bondad de la prontitud en el encuentro y José Mari consiente de esta pequeña virtud aprovechó esta circunstancia para torear de verdad-como mandan los cánones- con una muleta de tantos quilates que es imposible de calibrar. Prodigioso, elegancia suprema, poderío y mando con la derecha, como si tratara de un imaginero que esculpía cada muletazo para regusto de los presentes. Al natural su obra fue una exaltación de suavidad, compostura, temple y hondura, con una perfección magistral y una ligazón envidiable (…).”

Falló a espadas, y se escapó el triunfo. Que llegaría en el segundo, donde aguantó con valor. Salió a hombros por la Puerta Grande.

La segunda tarde, la del sábado 9 de agosto, con una expectación inusitada y con El Juli y Perera de compañeros de cartel fue cantada de esta forma por Fran Arispón:

“En segundo lugar salio “Avispón”, (de Santiago Domecq Bohórquez) castaño de capa y al que Manzanares vio desde el principio tras los lances de recibo, las verónicas y la media muy torera. El toro bravo empujó en el caballo derribando al picador “Chocolate” que lo picó muy bien. La calidad del toro iba subiendo a medida que avanzaba la faena y tras un buen tercio de banderillas donde Curro Javier y Luis Blázquez saludaron, Manzanares comenzó a dibujar el toreo con series infinitas. El toro noble, repetidor y con mucha calidad seguía casi hipnotizado la franela del alicantino siempre por abajo con una maestría de torero importante. Los cambios de mano y un trincherazo de cartel de toros al principio de faena reventaron de “oles” el coso portuense. Está en su mejor momento y entendió el toro a la perfección. Faena importante para el deleite del aficionado que vibró de principio a fin con la faena. Mató de una estocada y tras la muerte espectacular del bravo burel le cortó dos orejas de ley.”

Creo que no hay nada más que añadir. Creo que las faenas llevadas a cabo en El Puerto por Manzanares reflejan su estado anímico actual. Notamos que disfruta toreando. Disfrutar y expresar parecen sus máximas delante de la cara del toro. Como el mismo nos dice lo que más valora son la pasión y la verdad que trata de imponer. “Toreo para mi que es como más se llega y se trasmite.”

Me recuerda todo esto la frase de un manzanarista a carta cabal, un intelectual alicantino, un médico humanista, el profesor Fernando Claramunt que nos dejó escrito:

“…PIENSO EN ESTOS MOMENTOS QUE EL TOREO, COMO EL AMOR, ES POESÍA O NO ES NADA”. Así veo el toreo de Manzanares.

La Tauromaquia que tiene algo de Religión hace que para terminar entone la siguiente letanía:

GLORIA AL PADRE, GLORIA AL HIJO, Y GLORIA AL ESPÍRITU DE LA TAUROMAQUIA QUE LOS AFICIONADOS GUARDAMOS EN NUESTRO CORAZÓN.

José Almenara Barrios
Enero de 2009
 




Últimas Opiniones

Rafael Ortega: cien años del toreo puro (II) (11 Junio 2021)
Rafael Ortega: cien años del toreo puro (I) (09 Junio 2021)
La Movida Andaluza (30 Marzo 2021)
Tauromaquia, Progresismo, Libertad. (17 Marzo 2021)
Riverita un torero sabio y romántico (23 Enero 2021)
Manolete, el mito (y III) (11 Septiembre 2020)
Rafael de Paula, sesenta años de alternativa (09 Septiembre 2020)
Manolete, la tragedia (II) (08 Septiembre 2020)
Manolete, el Monstruo (I) (07 Septiembre 2020)
En profundidad con el picador Antonio Palomo (19 Agosto 2020)


Subir