Noticias |
![]() ![]() ![]() |

MADRID 2.0
13 Octubre 2026 Articulo de opinión de Juan M Quiros
He tenido que volver a ver la corrida de Madrid del pasado lunes. No sé si a ustedes les ocurrió lo mismo que a mí, pero, sinceramente, no sé si no me enteré de nada o si hay una parte del público de Las Ventas a la que, sencillamente, no consigo entender. Porque cuando se ponen severos, se ponen… ¡pero de verdad!
Creo que fueron tremendamente injustos tanto con Aarón como con Héctor. Si el día anterior, en la corrida de Adolfo, el listón de los trofeos se puso a ras de suelo, ayer lo colocaron directamente en las nubes.
Lo de ayer fue una auténtica injusticia, casi a la altura de lo que vivimos el otro día con Marco Pérez. Y es que lo ocurrido clama al cielo: dos faenas de muy buen corte, ligando los muletazos, con verdad, entrega y argumentos más que suficientes para haber obtenido un reconocimiento mucho mayor.
Pero no. Una parte del público —sí, digo público, porque lo de aficionado habría que matizarlo— o no se enteró de lo que estaba viendo o, sencillamente, no quiso enterarse.
Y lo de Morante también merece una reflexión aparte. Creo que el público venteño debería hacérselo mirar. Hubo un puñado de naturales de buena factura, ejecutados en el sitio y con ese sello que solo Morante sabe imprimirle al toreo. Pero, siendo honesto y tratando de ser justo, tampoco me parecieron el no va más de la tauromaquia.
Ahora bien, una cosa es que una faena te guste más o menos y otra muy distinta es tomársela a cachondeo. Que parte de los tendidos, ese grupito —o grupo— que parece seguir los dictados del ínclito Rosco, se permita determinadas actitudes me parece uno de los despropósitos más grandes que hemos visto en los últimos años.
Se puede discrepar, protestar y no conceder trofeos. Faltaría más. La crítica forma parte de la Fiesta y Madrid tiene su propia personalidad. Pero el respeto y la educación nunca deberían perderse. Ni siquiera en Las Ventas.
Porque la exigencia es una cosa y la falta de respeto, otra muy distinta.
Posdata: Menos Roscos y adláteres, y más aficionados de verdad, de los que entienden que la exigencia no está reñida con la justicia y que la personalidad de Madrid no debería convertirse en una patente de corso para algunos.
Porque ser exigente no significa ser injusto. Y ser de Madrid tampoco da derecho a tener siempre la razón.
Juan M Quiros
Juan M Quiros
Noticias


Tuenti
Enviar a un amigo




Subir