Noticias

Talavante, Roca Rey y Pablo Aguado se reparten el triunfo en una gran tarde de toros en Sanlúcar

Fotos de Eva Morales

Talavante, Roca Rey y Pablo Aguado se reparten el triunfo en una gran tarde de toros en Sanlúcar

08 Junio 2026

La plaza de toros de Sanlúcar de Barrameda vivió una tarde de gran nivel artístico y emoción, en la tradicional corrida de toros con motivo de la ‘Feria de la Manzanilla’ que colgó el “No hay Localidades”. La corrida de la ganadería de El Torero propició una tarde de gran interés en la plaza de toros de Sanlúcar de Barrameda,

 



Alejandro Talavante, Andrés Roca Rey y Pablo Aguado protagonizaron una intensa competencia artística y que reflejó el estatus de las figuras anunciadas. El extremeño cuajó una faena de máxima dimensión al cuarto, premiada con dos orejas y la vuelta al ruedo para “Buhonero” un bravo toro; Roca Rey volvió a exhibir su poderío frente a dos oponentes de distinta condición, mientras que Aguado dejó patente su exquisito concepto del toreo para sumar también un importante triunfo de cuatro orejas en una tarde marcada por lEl primer toro de la tarde, perteneciente a la ganadería de El Torero, -como todos los demás- salió al ruedo sin ofrecer opciones de lucimiento para Alejandro Talavante con el capote. El abreplaza, correctamente presentado y bien hecho de hechuras, fue picado con intensidad y llegó al último tercio conservando cierta movilidad. Sin embargo, el animal mostró complicaciones durante la lidia. Aunque mantuvo algo de recorrido, le faltó entrega y nunca terminó de empujar hacia adelante ni de romper definitivamente en la muleta, condicionando en todo momento las posibilidades artísticas del matador. Ante estas dificultades, Alejandro Talavante hizo gala de su experiencia y oficio, firmando una faena seria, pulcra y técnicamente solvente. El extremeño supo entender las limitaciones de su oponente y extraer cuanto era posible de él, aunque la escasa colaboración del toro impidió que la labor alcanzara mayores cotas de brillantez y emoción. Silencio.

 

El segundo toro de la tarde, un ejemplar de fino, bien rematado y de hechuras bajas, terminó sucumbiendo ante el poderío y la capacidad de Andrés Roca Rey. El diestro lo recibió de capote con una actuación más eficaz que brillante, centrada en fijar y ordenar las embestidas de su oponente. Tras un puyazo medido y correctamente administrado en el caballo, la lidia tomó vuelo en el último tercio. Con la muleta, Roca Rey firmó una faena de gran contenido técnico y profundo conocimiento del comportamiento del toro. Desde los primeros compases logró someterlo por abajo, imponiendo su mando y marcando siempre el ritmo del encuentro. La labor destacó por su compacta estructura y por el acertado manejo de las alturas, las distancias y los tiempos, aspectos que resultaron determinantes para extraer el mejor rendimiento de las condiciones del animal. Las exigencias planteadas por el torero encontraron respuesta en una actuación firme, inteligente y de gran autoridad. Tras una estocada efectiva, el público reconoció su labor con la concesión de una oreja.

 

El tercero de la tarde permitió el lucimiento de Pablo Aguado, que aprovechó las buenas condiciones del astado para firmar una faena de marcado corte artístico. Desde el inicio dejó constancia de su concepto del toreo con un ramillete de verónicas templadas y llenas de compostura, ejecutadas con exquisito manejo de las muñecas y notable personalidad. Tras un puyazo bien señalado y administrado con criterio para dosificar la embestida del toro, la faena fue ganando intensidad en el último tercio. El animal, bravo y con transmisión, exigía un planteamiento firme, pues era necesario llevarlo muy sometido y perfectamente enganchado en la muleta debido a la viveza y el disparo de sus embestidas. Aguado respondió con una labor de gran naturalidad, torería y mando, combinando raza y buen gusto en cada muletazo. Con inteligencia y sensibilidad, logró conducir las acometidas del toro y construir una obra armónica, de notable expresión artística y gran conexión con los tendidos. La faena culminó con una estocada certera que rubricó una actuación de altos vuelos, premiada por la presidencia con la concesión de dos orejas.

 

Alejandro Talavante firmó una de las actuaciones más destacadas de la tarde frente al cuarto toro del festejo, un ejemplar bien presentado, de mayor trapío que el habitual para la categoría de la plaza, que destacó por su raza, movilidad y duración durante toda la lidia. Otro bravo con duración. El extremeño recibió al astado con solvencia capotera, manejando con acierto el percal en los primeros compases de labor. Tras un puyazo correctamente ejecutado para cumplir con el tercio de varas, el toro llegó al último tercio manteniendo sus buenas condiciones. Ya con la muleta, Talavante fue construyendo una labor de menos a más, basada en un toreo clásico, vertical y exigente por ambos pitones. A su habitual concepto artístico añadió constantes dosis de improvisación y personalidad, elementos que marcaron una faena de gran intensidad. Con el paso de los muletazos, logró conectar profundamente con los tendidos, elevando la emoción hasta el punto de poner al público en pie en varias ocasiones. La entrega del diestro y la calidad de las embestidas del toro propiciaron uno de los momentos culminantes de la tarde. La obra quedó rubricada con una estocada en todo lo alto. La bravura y resistencia del animal retrasaron su caída, prolongando la expectación antes de doblar definitivamente. Finalmente, la presidencia concedió las dos orejas a Talavante como reconocimiento a un faenón de gran calado, premiando una actuación que combinó técnica, inspiración y emoción ante un toro bravo y de excelentes prestaciones que fue reconocido con la vuelta al ruedo.

 

El quinto toro de la tarde presentó una gran exigencia desde el inicio. Fue un ejemplar con muchas complicaciones y recursos, de esos que, en el argot taurino, “tienen muchas teclas que tocar” y que exigen al máximo la preparación, técnica y capacidad del torero. Su comportamiento durante los primeros tercios dejó numerosas incógnitas sobre cómo llegaría al tramo final de la lidia. Ante este complicado adversario, Andrés Roca Rey volvió a demostrar por qué ocupa un lugar privilegiado entre las grandes figuras del toreo. Desde el comienzo de la faena de muleta se mostró firme, decidido y con una gran inteligencia para interpretar las condiciones del toro. El hispano-peruano asumió riesgos constantes, jugándosela literalmente ante un animal nada fácil y construyendo una labor de enorme mérito. Con un toreo poderoso y profundo, llevó al toro muy sometido y por abajo, rompiendo los muletazos y alargando las embestidas con gran autoridad. La firmeza, el valor y la capacidad de mando del diestro fueron creciendo a medida que avanzaba la faena, logrando finalmente que el toro terminara entregado a su muleta. La actuación alcanzó momentos de gran intensidad y emoción, elevando el tono de la tarde y provocando la rendición absoluta de los tendidos. Tras una faena de enorme dimensión, el público solicitó de manera unánime la concesión de las dos orejas, premio que fue finalmente otorgado a Roca Rey como reconocimiento a una actuación de máxima entrega, poderío y categoría.

 

Pablo Aguado recibió al sexto toro de la tarde con un saludo capotero marcado por la sobriedad y el temple. Ante un ejemplar de comportamiento encastado y exigente, el sevillano optó por ordenar las embestidas y fijar al animal más que por buscar el lucimiento inicial. El toro mostró un punto de agresividad y fue bien administrado en el caballo, donde destacó el buen puyazo ejecutado por Mario Benítez. Antes de iniciar la faena de muleta, Aguado brindó el toro a la presidenta de la Diputación de Cádiz, Almudena Martínez del Junco. A partir de ahí comenzó una labor basada en la raza, la firmeza y el poderío, virtudes imprescindibles ante un adversario que exigía mando constante y no permitía concesiones. La lidia transcurrió con la incertidumbre siempre presente, ya que el toro no repetía dos embestidas iguales y desarrolló una bravura áspera, llegando por momentos a rozar la brusquedad. Consciente de la dificultad del animal, Aguado impuso su criterio en el centro del ruedo, dominando una embestida compleja y construyendo una faena de gran mérito. Además del poder demostrado para someter al toro, el sevillano dejó pasajes de notable torería y personalidad, conectando profundamente con los tendidos de la plaza de toros de Sanlúcar. La faena fue creciendo en intensidad hasta culminar con una estocada eficaz que rubricó una actuación de gran dimensión. El público reconoció la entrega y el esfuerzo del torero con la concesión de dos orejas. En el apartado de las cuadrillas, también destacó la actuación de Iván García, imperial en la colocación de los palos durante el tercio de banderillas del sexto toro.

 

 

FICHA DEL FESTEJO

Domingo 7 de junio de 2026

Plaza de Toros de Sanlúcar de Barrameda – Coso del Pino

Feria de la Manzanilla

Entrada: “Lleno de no hay Localidades”

 

Toros de El Torero, de muy buena presentación, bravos, encastados y exigentes. Sobresalió el cuarto de la tarde “Buhonero” premiado con la vuelta al ruedo.

 

TALAVANTE: Silencio y Dos orejas.

ROCA REY: Oreja y Dos orejas tras aviso.

PABLO AGUADO: Dos orejas y Dos orejas.

 

Cuadrillas: Iván García, saludó montera en mano tras el tercio de banderillas del sexto toro.

 

Observaciones: Antes de iniciarse el paseíllo, sonó el Himno de España.

 

Palco Presidencial:

Presidente: D. Luis Rodríguez.

Asesor Artístico: D. Salvador Gómez.

Veterinario: D. Luis Miguel Rosa.a bravura, la exigencia, la emoción y el buen toreo.
 

 



 






Últimas Noticias

Sombras y luces
Manuel Harana abre la 'Puerta Grande' en Sanlúcar de Barrameda y se proclama triunfador de la V Selección del Ciclo de Becerradas
Talavante, Roca Rey y Pablo Aguado se reparten el triunfo en una gran tarde de toros en Sanlúcar
DESARMADO abre la Feria de la Manzanilla
Habemus carteles en El Puerto.
El Puerto presenta una Temporada de Verano 2026 de gran categoría
El "Siete"
“Toros en El Puerto” hace historia al reunir a los presidentes de la Plaza Real de los últimos 50 años
Los "grises"
Triunfo de Daniel Crespo en San José del Valle
Utrera. ‘IV Selección’ del XXVIII Ciclo de Becerradas
El Puerto presenta su temporada taurina.
Las Ventas, una plaza devaluada
Sellado el acuerdo entre la AAET “Pedro Romero” y el Ayuntamiento de Ubrique para celebrar en la localidad el XXVII Encuentro Andaluz de Escuelas Taurinas
Izan Alonso deslumbra en Ubrique y se erige en gran triunfador



Subir