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Una oreja, casta a raudales y mal de espadas en el fin de feria en Azpeitia
31 Julio 2017Azpeitia (Guipuzcoa) Toros de Cuadri, el quinto como sobrero, muy bien presentados, serios, hondos, encastados y de emocionante comportamiento en conjunto. El único que desentonó ha sido el flojo sexto. La plaza ha registrado más de media entrada en los tendidos, en el tercer y último festejo de la Feria de San Ignacio.
Luis Antonio Gaspar "Paulita", de nazareno y azabache: oreja y ovación tras aviso.
Alberto Lamelas, de azul marino y oro ovación tras aviso y ovación tras aviso.
Sebastián Ritter, de sangre de toro y oro: silencio tras aviso y silencio.
En cuadrillas, Juan Sierra y Manolo de los Reyes han saludado tras banderillear al cuarto.
El diestro Luis Antonio Gaspar "Paulita" ha cortado la única oreja del último festejo de la feria de San Ignacio de Azpeitia (Guipúzcoa), una tarde condicionada por el repetido fallo a espadas de los actuantes, que han rayado a buen nivel con una encastada y emocionante corrida de Cuadri.
LA EMOCIÓN DE LA CASTA
Buena y, sobre todo, muy interesante corrida de Cuadri para cerrar los "ignacios" de Azpeitia.
Paulita ha rayado a buen nivel con el encastado primero, toro exigente y con transmisión al que el torero aragonés ha cuajado una faena vibrante, asentada y de altas cotas artísticas sobre ambas manos, muy del gusto del respetable que le ha premiado con un trofeo tras una gran estocada.
Pero la tizona no ha sido su aliada en el noble cuarto, al que ha vuelto a torear a las mil maravillas Paulita, con gusto y aroma, aunque sus fallos finales con los aceros le ha privado finalmente de abrir la Puerta Grande del coso guipuzcoano.
Lamelas ha sido todo pundonor con el codicioso segundo, con el que ha andado firme y muy valiente a lo largo de una labor malograda a última hora con el descabello.
Y más de lo mismo con el quinto bis, con el Lamelas ha vuelto a realizar un derroche de arrestos para acabar emborronándolo todo nuevamente con el verduguillo.
El colombiano Ritter ha instrumentado una faena de actitud y arrestos al exigente y bravo tercero, con el que se ha jugado el tipo sin trampas de cartón antes de echarlo todo a perder por el mal uso de los aceros.
El sexto ha sido el "garbanzo negro" del envío, un toro en el límite de las fuerzas con el que Ritter no ha podido pasar de voluntarioso. EFE
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