|
.
La
impresionante cornada en la boca que César Rincón sufrió el pasado 28
de agosto en San Sebastián de los Reyes, en imagen puntual publicada en
la página 2 Sumario de ABC, realizada por José Ramón Lozano (Mundotoro),
nos ofrece la oportunidad de ofrecer a los muchos lectores taurinos de
este portal, algunos percances de la misma
naturaleza, haciéndolo de la forma más resumida posible.
Las distintas regiones de la cara han sido, desgraciadamente, blanco de
las astas de los bovinos bravos. La referencia más antigua fue la
sufrida el (15-06-1857), en Madrid, el primer toro, de la ganadería del
duque de Veragua
XIII,
que llevó el nombre de Carabino, le produjo a Cúchares,
desgarradura de una oreja, desollamiento de
la mejilla y una contusión en la sien derecha. La segunda la sufrió el
picador Francisco Calderón Díaz (Curro o Frasquito),
nacido hacia 1828 en Alcalá de Guadaira. En 1871, un toro del duque de
Veragua XIV, llamado Gallardo, le infirió una cornada en la
cara. Los toros, llamados: Tejón, del Saltillo, produjo el
(01-07-1880) una profunda herida en la ceja izquierda a el Buñolero;
Marqués, Donato Palomino, el (17-06-1881), una herida de 11
centímetros de extensión en la región parietal izquierda, al picador
Miguel García (Miguelíto); Veneno, de Moreno Santamaría, a
José Rodríguez (Hipólito), el (02-08-1914), en la plaza de
Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), una terrible cornada, en la que entrando
el asta por la región molar izquierda le fue a salir por el ojo derecho,
vaciándosele totalmente… y así hasta un total de medio centenar de
percances en el rostro.
Concretamente de cornadas o heridas en la boca, citamos los siguientes
astados: Pelma, del duque de Veragua XIV, el (30-05-1885), al
banderillero madrileño Mariano Tornero Serisola; Antonio Boto Recatero (Regaterín)
sufrió una cornada en el cuello el (23-07-1899), en Barcelona, por un
toro de don Eduardo I Miura, saliéndole el asta por la boca y perdiendo
los dientes, la lengua se le desprendía y la mandíbula inferior resultó
rota; Luciano Bilbao y Bilbao (Lunares), sufrió en Calahorra, el
(01-09-1901), una grave cornada en la boca al intentar cambiar de
rodillas. Ramón Arango Martínez (Aranguito), banderillero que en
1899, en Colmenar sufrió dos puntazos en la boca.
Mediarrollo, el (13-06-1909), de don Félix Urcola, le infringió a
Lorenzo Martín y Pastor (Martinito), un puntazo en la región
molar derecha; a Eduardo Pérez Ceballos (Bogotá), en 1922, al
dar un ceñido muletazo, un toro de Moreno Santamaría, le tiró un
pitonazo, atravesándole la lengua y el velo del paladar; a Manuel Costa
(Triguero), picador al que el (22-08-1920), un novillo de Surga
la hirió gravemente en la boca; José María Pérez Pastor (el Sastre),
picador que sufrió en Ceheguín (Murcia), en 1930, por un toro del
marqués de Villagodio, una cornada en la boca y le ocasionó la pérdida
de dos dientes; a Luis Alcarraz Migueloa, picador que en la capital de
Vizcaya, un toro del marqués de Villagodio le dio una enorme cornada;
entrando el pitón por la boca y saliendo por el pómulo derecho abrió una
profunda herida, casi exactamente igual a la César Rincón.
Miguel Ángel, novillero mexicano que el
(02-05-1954) sufrió una gravísima cornada en la boca y garganta, que le
produjo la fractura de la base del cráneo, por un novillo de don Felipe
Bartolomé cuando intentaba dar una larga afarolada de rodillas, en la
Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
Juan
José Zaldivar Ortega
2 Septiembre 2005
|