Están
fallando muchas cosas, y el Sr. Ojeda como responsable taurino de la
plaza, tendrá que meditar durante el invierno, como mejorar, como
recuperar la credibilidad perdida y como aguantar para la temporada 2005.
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Renueve los nombres que se cuelgan
en los carteles, de lo contrario Sr. Ojeda la temporada 2005 estaremos
en familia y la entrada más habitual será un nadie largo, y el que
avisa no es traidor, sino un buen amigo.
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El pasado domingo terminó esta
rara y soporífera temporada 2004, no es una temporada que vaya a pasar
al libro de la gloria sino todo lo contrario, pasará al libro del
olvido. En los años que tengo no recuerdo temporada tan atípica como
esta que acaba de finalizar.
Si
tuviéramos que resumir en una sola palabra, la campaña 2004 en nuestra
plaza real, se podría definir como MALA. ¿Pero qué ha fallado para
que sea tan mala esta temporada?. Ha fallado el ganado, quitando un toro
de Lagunajanda, el resto han sido regulares y malos en comportamiento, y
quitando la de Lagunajanda, han
fallado el trapío de los toros que llegan del campo a la Plaza Real.
Pero
no todo no se le puede achacar al toro, parte también la tiene algunos
profesionales que pasan por El Puerto, desganados, como si vinieran a un
pueblo con plaza portátil, no dándole importancia a la plaza,
conciente de que un triunfo en El Puerto, no vale para nada, el caso más
notorio el de Salvador Vega, que ha matado seis toros en tres tardes y
no ha dado ni una vuelta al ruedo.
Están
fallando muchas cosas, y el Sr. Ojeda como responsable taurino de la
plaza, tendrá que meditar durante el invierno, como mejorar, como
recuperar la credibilidad perdida y como aguantar para la temporada
2005, a esos aficionados (o clientes como lo llama Teresa Ojeda), que
este año han salido tan descontentos, vuelvan la temporada que viene.
Para
mí la clave es fácil, primero un cambio al 100% de las ganaderías,
que no vengan más ni Zalduendo, ni Juan Pedro, ni Torrestrella, ni
Guardiola, ni Camacho, ni El Torero, ni el Marqués de Domecq, ni Algarra, hay que traer ganaderías nuevas pero con trapío.
Otro
caso igual con los toreros, hay que traer nombres nuevos, y no tanto
doblete a toreros que no han triunfado esta temporada, Salvador Vega,
que descanse la temporada que viene, Padilla que esté, pero con dos
toros, que seis son multitud, César Jiménez que venga pero al tendido
igual que Vicente Barrera.
Renueve
los nombres que se cuelgan en los carteles, de lo contrario Sr. Ojeda la
temporada 2005 estaremos en familia y la entrada más habitual será un
nadie largo, y el que avisa no es traidor, sino un buen amigo.
Manolo Herrera - 3 septiembre 2004
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