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La Fiesta de los TOROS, es tan grande, tan trascendental, que es inmortal.
Pese a los taurinos corruptos, que en en todas las profesiones los hay, y
pese a los malos aficionados que no ven nada
mas que sombras donde ¡luz! hay, la Fiesta seguirá viva mientras haya un
"morucho" que envista y un "aficionado" con sangre torera.
Las Normas, Reglamentos, Cánones,.han de evolucionar! como la misma vida. Poco
favor hacen a la Fiesta aquellos que, llamándose aficionados, tratan de imponer
en el siglo XXI los puntos de vista que existían en el XIX
o XX. Tanto en el pasado, como en el presente y como en el futuro, la
"piedra angular" de nuestra Fiesta es EL TORO, y a su protección y ¡nada
mas que a él! deben encaminarse todas las Normas y Reglamentos de los diversos
países taurinos. Cuantas cosas superfluas hay en los Reglamentos, ¡sí, la
tablilla del peso una de ellas!, o ¿es que el trapío no se ve?; no digamos
nada del tercio de picadores, ahora resulta que entre los buenos aficionados (?)
se dice que es tercio mas importante de lidia. ¿Desde cuando, aficionados de
"pacotilla"?. Para los que así es, que vayan a las corridas de
rejones y verán esta suerte repetida. Señores sepamos distinguir el
"grano" de la "paja" y separémosles, no vaya a ser entre
tanta "paja" no veamos el "grano". Los únicos que podemos
hacerlo somos los que no tenemos interés crematístico alguno en la Fiesta. ¡Lejos
lo que los tengan! y que sus dineros se los ganen honradamente con los espectáculos
taurinos.
En cuanto al presente, tengo que discrepar de alguna voz agorera que iguala la
feria de Sevilla con la que llevamos de San Isidro. Este año en Madrid se están
viendo los toros mas proporcionados de los últimos veinte años, toros vareados
pero con trapío que en la mayoría de los casos, salvo en las faenas del
novillero Javier Valverde y los matadores El Cid y Antonio Ferrera, han la
"integridad" de los pitones no hace falta decir que a Sevilla no se le
puede dar la "denominación de origen de la integridad del toro", los
que vieron sus corridas televisadas sabrán porqué, Madrid sí la tiene.
Bueno, la verdad es que al final me he metido por vericuetos impensables y
defendiendo a Madrid como si este fuera le principal fin de este comentario, os
ruego me disculpéis y como soy consecuente con lo que he escrito, ¿para qué
borrarlo y comenzar de nuevo?. Mi interés no era otro que el decir, que como en
todas las épocas del toreo, y quien quiera que se acerca a las hemerotecas y
lean las crónicas de los años... por ejemplo 1912, 1932, ... y verán que
muchas de dichas crónicas parecen escritas hoy; siempre se ha hablado del mal
momento de las ganaderías y de los peligros acechaban a nuestra Fiesta. Hoy
también es así y aunque es bueno que se sea intransigente con lo que
perjudique a la Fiesta no debemos caer en el error de criticar todo lo que hay
en ella. Para eso tenemos a los antitarunos que se encargan de ello.
Faustino Villarrubia
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