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¡Cuánta
razón tenéis! La verdad es que ahora las plazas no las llenan los
verdaderos aficionados, sino que hay veces (la mayoría) en que aparecen
pobladas por toreristas y que van cegados dándoles igual las faenas que
hagan "sus toreros".
Ante
todo se tiene que ser objetivo. Más ahora cuando
van jovencitas que han traspasado el fenómeno "fan" a la fiesta de
los toros
y van a ver al Juli, a Rivera Ordóñez y compañía porque son (según ellas)
muy guapos, y claro, aparecen en la prensa del corazón.
Estando yo en una corrida en Valencia, me parece que hace dos años, donde
toreaba Enrique Ponce, cómo no, éste triunfó. ¿Cómo no iba a triunfar si le
pusieron el toro que él quería? Salió el toro de toriles y no sé cómo lo
cambiaron. No pude apreciar que ranqueára las patas, ni que tuviera ningún
defecto ni nada. Pues bien, sin ni siquiera pedirlo la gente, nos
sorprendimos al ver que el Presidente lo cambiaba, claro, Ponce no estaba a
gusto. Luego me enteré que lo habían cambiado porque "no tenía la
estampa
para una plaza de primera con la categoría de Valencia", cuando nos han
metido borregos por toros y nadie los ha cambiado.
Ahora,
Ponce triunfó con
el sobrero que le tocó en suerte. Mantazo que pegaba Ponce (porque no eran
ni pases) y toda la Plaza ¡Olé!, total, Puerta Grande como siempre. Esta
plaza es Poncista, pero yo no sé qué líos de despacho tiene Ponce (porque
tiene mucho poder en los despachos) que siempre se sale con la suya. De esto
estoy segura, Ponce tiene poder en los despachos.
Habréis comprobado que no tengo ninguna simpatía por este torero. Por mucho
que lo pinten del número uno, yo lo he visto torear y torea con el pico de
la muleta (como tantos otros) lo que pasa es que la forma de torear que
tiene transmite a los tendidos, cosa que toreros que son más serios no
consiguen.
En fín, esto era todo, es una simple opinión que cómo no puede no estar
acertada porque no tengo tantos conocimientos como ustedes, pero al menos,
ahí la tienen.
Mª José Casany
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