Toros en El Puerto

PAÑUELO VERDE

 Edita aficionados del tendido 4 de la Plaza de El Puerto. Enero de 2001

Ayer tuve un sueño

 A mi madre que me hizo distinguir entre una chicuelina y un natural

 En un sueño real no imaginario, estuvimos en tina conocida bodega X de la callé Adriano allá en los aledaños del coso maestrante de Sevilla estas pasadas Navidades. Eduardo Canorea, responsable de este coso tras el fallecimiento de su padre, su cuñado señor Valencia, un abogado de la casa y Eugenio, conocido alto administrativo de la casa Pagés, nos explicaban en primicia a esta modesta revista los próximos carteles, que aunque pendientes de ultimarse marcaban una línea innovadora sobre la que la Empresa piensa seguir trabajar en el futuro.

  La primera de estas novedades, consistía en comenzar el abono el viernes y no el sábado como es tradicional, con el propósito de suprimir la corrida del Lunes de Resaca. El primer día, viernes como hemos dicho, comenzaría con la corrida de Pablo Romero y así, sucesivamente, se desarrollaría una semana torista hasta el viernes de Victorino, instaurándose ésta como corrida tradicional. En esta semana cabrían las ganaderías de Cebada Gago, Baltasar Ibán, Guardiola, Hernández Pla y la novillada de la Quinta. Cuadri y Peñajara en el ánimo, descartando Dolores Aguirre, El Cura y Don José Escolar Gil por ser demasiado toro para el público de Sevilla, acostumbrado éste a tanta mantequilla. Esgrimía como razón para estos carteles, el convencimiento de que fuera de farolillos es decir de viernes de Pablo Romero a viernes de Victorino, el público siempre es el mismo. Un economista diría que la demanda es melástica, toree quien toree la asistencia va a ser la misma, y como la Sombra sigue, abonada, se podría hacer esto le pese a quien le pese, Y así, con estos nuevos carteles, el público no se aburriría

 . Tras esto, exclamé, ¡por fin Dios mío!.

  En farolillos predominaría el petardo tradicional, lo bien denominado toro de Sevilla., ya que es esto lo que se merece el público de Sevilla. Yo, estupefacto, asistía con la cabeza a tales afirmaciones y no salía de mi asombro, pensaba realmente que estaba soñando. Y nunca mejor dicho, pero me pellizcaba para comprobar que aquello realmente no era un sueño. Ya lo había hecho antes en diversas ocasiones.

  Además de todo esto, me explicó que por imposición de Vía Digital, algunas de las corridas tradicionales no vendrían, siendo sustituidas por encierros del encaste Atanasio. Un toro, éste, tan chochón como los Juanpedros, pero con mayor trapío, kilos, presencia y por supuesto, más movilidad.

  ¡Otro pellizco! Ahora aún más fuerte. M otro yo me decía, no te pellizques más que se van a dar cuenta por mucho que disimules. Parecía que éste me daba pataditas disimuladamente por debajo de la mesa, aunque se sabe que el interlocutor termina siempre percatándose por mucho que se disimule.

  En relación a los toreros, me informaron, que algunos de ellos tendrían que venir a los dos tipos de carteles, casos de Liria, Padilla o Víctor Puerto. Otros, como el Tato, sólo se anunciarían en las duras, y el resto torearían las blandas defarolillos. Escribo utilizando sus propias palabras: "Los supertaquilleros, Ponce, Juli, José Tomás... han exigido los Atanasio, para que se vea por la cadena de pago digital, que también torean toros grandes como siempre han hecho en Madrid y en algunas plazas del norte. Los taquilleros en Sevilla, Espartaco, Muñoz, Rivera Ordóñez, Morante... también los exigen pero les hemos obligado a lo de siempre, a sus toros artistas " Esto lo explicó el Sr. Valencia dando un tímido y discreto golpe en la mesa :"Los Juanpedro para ustedes toreros artistas. Ahora bien, tenemos que mejorar su presentación, con los toros que estos lidian en el norte". Le pregunté que harían los ganaderos con el tradicional toro de Sevilla, y éste me apuntó "estos toros para plazas como la de El Puerto que siempre ha sido el basurero de la Maestranza. A mucho orgullo diría la máxima autoridad de la salmera y veraniega plaza sureña".

 También se habló sobre un posible cambio en las novilladas por corridas de toros hasta el día de Corpus. Los puestos lo ocuparían toreros de la tierra y de los mal denominados de segunda división, para hacer participes a las provincias colindantes en la Maestranza como capital taurina.

 Así, se anunciarían toreros como Canales de Cádiz, Cristo González y Emilio Oliva de Chiclana Osorio y Juan Pedro Galán de Jerez Chiquilín y José Luis Moreno de Córdoba, Ruíz Manuel de Almería Silvara y Barroso de Huelva, Juan Carlos García de Jaén, Ortiz de Málaga y otros de Utrera, La Puebla... así como toreros de la misma capital como Pareja Obregón, y algunas viejas glorias como Parada. Esto vincularía a la Maestranza con toda la Andalucía taurina. Los incrementos en costes, debido a ser corridas en vez de novilladas se compensarían al darle un mayor aliciente a los sevillanos que acudirían a la plaza en vez de a la playa como ocurre con los festejos menores. Adernás de todo esto, se barajó la posibilidad de fomentar los tendidos de sol, que por esas fechas aparecen semidesiertos con la posibilidad de que las señoras y niños hasta doce años accedieran gratis, algo que no supondría gasto alguno para la empresa.

 También se estaba meditando que desde Corpus hasta el parón estival destinarlo a novilladas, pero éstas se celebrarían los jueves a las ocho de la tarde para que las salidas de fin de semana no restaran público al espectáculo.

 En relación a San Miguel, las corridas se incluirían dentro de¡ abono pero con los carteles en blanco, estas se destinarían siempre a los máximos triunfadores del año. Esto no lo permite el actual reglamento, apostillo el abogado.

 Por fin habló Eugenio metiéndose la mano de forma solemne en el bolsillo de la chaqueta. La sacó despaciosamente y pensé que sacaría algo importante por la forma con la que actuó, lo que portaba era un abono del tendido cinco. Me lo ofreció humildemente por los servicios prestados y para que mi periódico colaborara con el nuevo proyecto, le dije que muchas gracias y lo cogí sin dudarlo. ¡Qué gusto cobrar por defender lo que uno cree!, pensé. Creo que no hacía falta pero a caballo regalado...

 Además de todo esto, me dijeron más cosas que a usted lector no le importan, o lo que es lo mismo, no tengo los cojones de Padilla o Ruiz Miguel para escribirlo.

 De pronto, siento una mano violenta que me tira del pie y un gran chillido sacude mis oídos ¿Pero quién me puede estar llamando desde debajo de esta pequeña mesa?... pensé por un momento que podría ser el señor Galindo... ¡MANOLO, QUE TIENES QUE LLEVAR AL NIÑO AL COLEGIO.!

 

Manuel González de Rotadiciembre 2.000

   

 

| VOLVER A OPINION | VOLVER A PRINCIPAL |

Toros en El Puerto © casemo 2001