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59. Caletero:
El (05-06-1914), fue cogido en
Barcelona, José Gómez Ortega (Joselito), por el toro,
Caletero, berrendo en negro, de don Tomás Pérez de la Concha, al
entrarle a matar, tras faenas extraordinarias de capa, banderillas y
muleta. Pasó a la enfermería con una cornada en una pierna y
fractura de la clavícula derecha, en medio de la más calurosa
ovación. Momentos antes de hacer el paseo vio pasar Joselito
cerca de él a un aficionado y empresario, presumido de exigente
porque repetía los tópicos más ineptos que el bombismo belmontista
había puesto en circulación. Sabía Joselito que le negaban el
pan y el agua, y no se recataba el empresario en presumir de
franqueza, no siempre discreta, las más de la veces imprudente, ante
el diestro. No pudo Gallito aquella ocasión contenerse, y con
orgullo muy infantil, pero al mismo tiempo revelador de la
conciencia que tenía de su propio arte, le dijo:
«Va usted a verme ahora mismo; yo soy
muy buen torero; no se le olvide a usted, muy buen torero», con la
voz temblando de emoción y de evidente rabia.
60.1 Califa:
El (24-02-1935), los toros: llamados
Califa y Lebrijano, de la ganadería zacatecana de San
Mateo, de don Antonio Llaguno González, fueron lidiado en la plaza
de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.), por el matador
español Domingo López Ortega, resultando los dos de bandera, en
todos los tercios de la lidia, en la tradicional Corrida de
Covadonga
61.2 Califa:
En la plaza mexicana de Morelia, en el
Estado de Michoacán, se lidió un toro extraordinario, de nombre Califa,
en honor del famoso y elegante torero mexicano Rodolfo Gaona, de la
ganadería zacatecana de don Jesús Cabrera, sin que sepamos la fecha
y el año.
62.3 Califa:
El (21-11-1993), le fue confirmada la
alternativa, en la plaza México, al diestro hispano, Juan Serrano (Finito
de Córdoba), siendo el padrino de la ceremonia el mexicano
Miguel Espinosa (Armillita chico) y de testigo Manolo
Mejías, con Califa, de la ganadería de San Martín.
63. Callejero:
El astado de la ganadería de don José
y don Tomás Pérez de la Concha, llamado Callejero, retinto y
de buen tipo, fue lidiado en Madrid en la corrida a beneficio de la
Cruz Roja Española, el (14-06-1918). Poderoso, valiente y codicioso,
aguantó cinco puyas, mató cuatro caballos y ocasionó cinco tumbos.
64.1 Calzadito,
El (05-09-1859)
se lidiaron en Madrid toros de dos ganaderías. La primera fue de don
Manuel Bañuelos, de la que destacó el toro, llamado Calzadito,
de pelo retinto, que tomó 23 varas, siendo muerto por Antonio
Sánchez (Tato), y segunda ganadería era de don José Arias
Saavedra –su antigüedad es del (17-07-1837)-, de la que resultaron
dos toros notable : Almiñano, de pelaje cárdeno, que recibió 17
varas de Francisco Calderón, Arce, el Naranjero y Oliver; y
Perruno, de pelaje castaño encendido, que aceptó 19 varas; ambos
astados fueron rematados por Francisco Arjona Herrera (Cúchares)-.
Francisco Oliver, picador de toros sevillano. En Madrid alternó en
tanda por primera vez el (04-07-1859), a las órdenes de Cúchares.
Toreó muchas después en la plaza de Madrid, cuales fueron los años
1851-56-57 al 68 -el (05-09-1859) picó en Madrid el toro cárdeno, de
nombre Almiñano, de la ganadería de don José Arias Saavedra,
que recibió 17 varas de Francisco Calderón, Arce, el Naranjero
y Oliver. Lo remató Francisco Arjona Herrera (Cúchares)-,
1870 al 1874 y 1876. En julio de 1876, viajando de Zaragoza a
Madrid, se le ocurrió hacer por broma, parte del trayecto en el
estribo del tren, y al llegar al puente del Ricla, sobre el río
Jalón, tropezó contra algunos de los pilares de la barandilla,
siendo despedido con tal violencia, que fue a caer al río, de donde
se le extrajo en tal mal estado que falleció a las pocas horas.
Según Sánchez Neira, aunque era de pocas facultades, cumplía
decorosamente en su puesto.
NOTA. Los toros castaños o colorados
encendidos o bermejos, cuya pinta también llamamos gijón o
jijón reciben igualmente el nombre de bermejos: «Salta a
la arena el quinto toro, de nombre Medialuna, cornialto, de
pelo colorado, bermejo, careto, algo salpicado y ojo de perdiz (Luis
Carmena y Millán. Lances de capa.) Dentro de los toros
bermejos, que son de pinta simple, se agrupan los castaños,
marrón o habana; los colorados, castaños rojizos; los jijón,
colorados encendidos; y, por último, el jaro o melocotón, aleonado.
65.2 Calzadito:
El (14-04-1868) se lidiaron seis
grandes toros de don Antonio I Miura, que dieron lugar a una corrida
rica de emociones. El tercero fue el más grande de la corrida:
Calzadito, toro largo y ligero, que proporcionó varias
emociones. El buen Juan Trigo -relató Aurelio Ramírez Bernal-, en
una caída, quedó al descubierto, y su padre José, a la sazón con
cincuenta años cumplidos, que presenciaba el espectáculo desde la
barrera, vio el inminente peligro, su sangre le prestó alas para
volar en socorro de su hijo, y, más pronto que se dice, saltó a la
arena, acudió al lugar donde iba a consumarse una tragedia, y
asiendo a Juan lo retiró en sus brazos, reconociendo entonces que la
cornada sólo había roto los antes del vestido. A la vista de aquel
acto tan conmovedor, mil aplausos y no pocas lágrimas premiaron la
conducta paterna del viejo picador que, agradecido, descubrió la
cabeza exhibiendo las venerables canas de la vejez. Tras esta escena
patética, el toro se fue tras el banderillero Cirineo, y por evitar
la cogida acudió Frascuelo al quite y tuvo que tirarse de
cabeza al callejón de barrera. Y, por último, la nota final para
conmover al público: el Gordito, con toda su ligereza y vista
reconocidas, fue el acto de estoquear arrollado dos veces, teniendo
que tirarse ambas veces al suelo para no ser cogido y tuvo que pasar
a la enfermería para que le reconocieran una fuerte lesión como
consecuencia de un varetazo que le impidió seguir toreando. La
cuadrilla toda, ante la intención aviesa y mayor velocidad que
demostraba el ya célebre Calzadito, tuvo momentos de
verdadero estupor, y gracias a que Tato alcanzó la suerte de
agarrarle una estocada baja a volapié, no se contaron más percances.
Los otros toros fueron: el primero Pardito; el segundo,
Chicorro, con el que se vio en grave apuro al célebre picador
Juan Trigo, que tuvo que tirarle la montera para no ser cogido; el
tercero, el citado Calzadito; y el cuarto, Corcito I,
le puso el citado Juan Trigo una extraordinaria vara que se aplaudió
enormemente, y agrandó la fama del joven picador.
66.1 Calzonero:
El astado de la ganadería española de
don Rafael José Barbero, llamado Calzonero, que tomó 23 varas
(*) y mató ocho caballos (**), hirió gravemente a un picador, el
(02-06-1857), en Córdoba. Lo remató Francisco Arjona Herrera (Cúchares).
(*) Sólo seis
astados integran la lista de los que recibieron ese número de varas
y fue entre los años de 1853 y 1868, es decir, en sólo quince años.
El primero fue un poderoso toro de pelo cárdeno oscuro, de don
Manuel Suárez, llamado Culebrero, que fue jugado en Madrid
el (12-09-1853); después de tomar tales varas, fue matado por Manuel
Díaz (Lavi). De la misma corrida pero de la ganadería de don
José María Benjumea, fue el astado, de nombre Peinado, de
pelo cárdeno oscuro, que recibió 19 puyazos, siendo rematado también
por Manuel Díaz (el Lavi). Y el último, del conde de la
Patilla, de nombre Huerfanito, que se lidió en Cádiz
(Andalucía, España) el (23-08-1868), fue bravo en todos los tercios,
aguantando en el primero los citados puyazos.
(**) El primero
de los 31 que mataron tal número de caballos fue el astado de pelo
retinto y grande, llamado Cartero, que se lidió en Madrid el
(23-06-1844) y tomó 18 varas. Este Cartero puede que sea de
la torada de don Félix Gómez, de Colmenar Viejo (Madrid). Y el
último un novillo de pelo negro, de la ganadería de don Francisco
Páez Rodríguez –hizo su debut en la Plaza de Toros de Madrid el
(02-04-1914)-, llamado Melonero, fue lidiado en la Plaza de
Toros Los Tejares, de Córdoba el (26-09-1915) y por su hermosa
jechura, extraordinaria bravura y nobleza, fue indultado por
petición unánime del público, después de tomar 12 varas, derribando
en 10 y matando ocho caballos. Un cuarto de siglo antes,
concretamente en 1890, en plena época de selección, salieron ya
algunos toros que en nada se parecieron a Melonero, que
fueron... «blandos y topones -dícese del astado que al embestir
topa, sin tirar cornadas-, y corta de edad, por añadidura.« (Antonio
Peña y Goñi, Don Cándido. La Lidia, 1890.) (Véase
Recobero, 1890).
67.2 Calzonero:
El (20-07-1879), el toro de la
ganadería de Taviel de Andrade, llamado Calzonero, que se
encontraba en los corrales de la plaza de Valencia, cuando fue
sacado de los cajones su compañero de dehesa, Mantillino,
acometió contra él, llegándole con tal ímpetu que le ocasionó la
muerte al chocar los dos testuces. En la corrida celebrada el
domingo (27-04-1958), en el coso de El Puerto de Santa María
(Cádiz), en la que torearon Rafael Ortega y Luis Miguel Dominguín,
asistió este autor la tarde anterior al habitual «desencajonamiento»
de seis de Miura. Uno de aquellos hermosos ejemplares, de pelo
negro, llamado Velonero, se resistió a salir del redondel.
Nunca supe quién, autorizó que saliese otro miureño, de nombre
Espejito y de pelo colorado, ojo de perdiz, al que Rafael Ortega
le cortó al día siguiente las orejas. En menos que canta un gallo,
tan pronto se vieron, se lanzaron a toda velocidad el uno contra el
otro y del tremendo encontronazo con sus testuces, ambos saltaron
al aire como si fuesen de juguete, para quedar muerto en el acto
Velonero.
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