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Hay
tres artículos escritos en España sobre la reciente Feria del Señor de
los Milagros que son tres ejemplos de falta de previsión informativa y
que no hablan bien del rigor periodístico que deben de tener quienes
informan en medios de comunicación masiva.
Así,
en el número 1263 de Aplausos, en Protagonistas, Luis García entrevista
al novillero Serafín Marín y le felicita por haber ganado el Escapulario
de Plata de la Feria de Lima. El torero confirma haber ganado el premio y
explica su faena. Pero, sucede, que el Escapulario de Plata se otorga al
mejor toro y este año fue declarado desierto. Lo que ganó Marín fueron
dos premios, llamemos menores, el del Municipio del Rímac y el "Zeñó
Manué", instituido por la empresa el año pasado, premios al mejor
novillero de la Feria.
En
Burladero.com, el día 10 Miguel Ángel Moncholi, director de esa página
en Internet, responsable de la información taurina en TeleMadrid y
subdirector taurino de la cadena Ser, afirma que el rey de España
presenció una corrida en Acho y que a su lado tenía al presidente de
Colombia Pastrana y al lado de ambos el escritor Vargas Llosa; cuando el
rey, en el tendido tres, estuvo acompañado de Vargas Llosa, Josep Piqué
y Diego García Sayán, estos últimos ministros de Exteriores de sus países.
Pastrana estuvo en el tendido cinco acompañado por su esposa y del
vicepresidente y ministro de Industrias del Perú, Raúl Diez Canseco.
Pero hay más, cuando dice que los tres diestros: Ojeda, Gastañeta y El
Juli brindaron a don Juan Carlos siguiendo el protocolo. Gastañeta no lo
hizo, brindó al público y a Lourdes Flores Nano sus toros respectivos.
Por
último, en Tribuna de Salamanca, el día 12 Alfonso Navalón inventa que
el mano a mano Ojeda-José Tomás "desde que se anunció le llamaron
la corrida de los mariquitas" y " que el festejo estuvo rodeado
de un clima especial donde los tendidos parecían más una manifestación
gay". Que "Joaquín Sabina se pasó la tarde jaleando a José
Tomás con grandes gritos y aspavientos y que al menor atisbo de
lucimiento se ponía en pie incitando al público a aplaudir a su ídolo".
Tampoco son ciertas la palabras que atribuye a "una acreditada
cronista".
Usted,
amigo lector, podrá juzgar. A nosostros nos parece que así se
desacredita el bien ganado prestigio de Acho, como la mejor plaza de América,
solo comparable a las de Las Ventas en Madrid y la Maestranza de Sevilla,
en las cuales esas personas sí cuidan el rigor informativo
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