
RESUMEN
TEMPORADA 2004
EL PUERTO DE SANTA MARIA
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Recordemos un poco lo que ha pasado. La temporada comenzó el 28 de febrero con la corrida conmemorativa del día de Andalucía. Este festejo no fue organizado por la empresa arrendataria de la plaza. El primer festejo de la temporada no contó con el beneplácito del público, unas 3.000 personas poblaron los tendidos en una tarde muy fría en lo meteorológico, ya que el calor lo puso el novillero Octavio Chacón que tomó la alternativa de manos de Javier Conde. Momento histórico para la Plaza Real, un nuevo doctorado en tauromaquia tenía lugar en el aula mágica del albero portuense. Un 99 de nombre Amargoso de 485 kilos de La Dehesilla, sirvió para incorporar a este joven al escalafón superior. Tres orejas fue el premio que obtuvo el de Prado del Rey. Quien se iba a figurar ese día, que sería una de las polémicas de la temporada?. El ganado lidiado de la casa Pereda fue el principio de una temporada exenta de "toros". El 23 de mayo se celebró la mas que discutida últimamente corrida de la Feria de Primavera y del Vino Fino. Cartel interesante. Jesulin, Cesar Jiménez y Manzanares (h) que hacía su presentación, las reses de Salvador Domecq, todo ello auguraba un éxito, después de los últimos carteles que se han dado en años anteriores. Pues otra vez el público brilló por su ausencia, 2.000 personas utilizaron el espacio reservado para 13.000. Otro fracaso de público y artístico, solo se corto una oreja por Cesar Jiménez. El cartel era interesante, ¿verdad?. Y empezó el debacle ganadero. La corrida se caía, no embestía, toro devuelto por claudicación de los cuartos traseros, etc. etc. Todos nos preguntamos ese día, si ese iba ser el prototipo de toro que veríamos en el ciclo veraniego, porque si fuese así, arreglado estábamos. Y ocurrió, ese fue el prototipo de toro del verano. Se
inició el ciclo esperanzador en cuanto al ganado, la novillada de Martelilla
estuvo muy por encima de los tres novilleros, que con la excepción,
algo gratuita de Luis Bolivar, El Chispa como el Capea,
estuvieron deambulando por la plaza. Hoy para ser torero, primero
hay que parecerlo y después quererlo, y ninguna de las dos
circunstancias se dieron esa tarde. La primera de las corridas anunciadas ya trajo polémica, Octavio Chacón triunfador en su alternativa -3 orejas- no estaba en el cartel. ¿Porque? porque la fecha no le gustaba al apoderado, al menos eso cuenta el empresario. Este día triunfó un torero jerezano, Jesuli de Torrecera abrió la puerta grande, un poco benévola, gracias al señor del palco. Las reses de Camacho, muy noble, eso si, pero la casta la dejaron en la finca. Y continua la debacle ganadera. La
corrida de Luis Algarra se presentaba en El Puerto, y ¡vaya
presentación!, toros muy cortito de casta y lavaditos de cara,
que aseados son últimamente estos ganaderos?. La corrida de Ganadería Marques de Domecq -habitual todas las temporadas en esta plaza- empezó a marcar el descontento popular y poner la voz de alarma entre el público asistente. El toro no se había visto aún en la temporada. Enviaron una corrida descastada, baja de fuerza y sin la mínima presentación para una plaza, en la que en temporadas anteriores, habían conseguido el reconocimiento de la afición. Aparte de la nula presencia del toro, los lidiadores no se quedaron atrás; Manuel Caballero que se despedía de la afición portuense, lo hizo "desde el coche de cuadrilla" ya que en el albero estuvo desdibujado totalmente. El Fandi solo derrochó su fondo físico en banderillas ante toros parados, siendo este tercio mas bajo del que nos tiene acostumbrado, y el francés Castella que sustituía a Rivera Ordóñez, poco o nada podemos decir de él. Y
llega el festejo, quizás mas esperado del ciclo. Toros de Juan Pedro
para Cesar Rincón, El Juli y Jesuli de Torrecera. Pero al
final nuestro gozo en un pozo. Corrida remendada con dos reses de
Bohórquez, que a la postre propició el triunfo del de Torrecera. Pero
el escándalo llegó en el quinto de la tarde un "sucedáneo de
toro" de Juan Pedro para El Juli, sin cara, sin casta, invalido,
cariavacado, etc. etc. El público con las únicas armas que tiene de
hacer valer sus derechos, o sea, las protestas, "sugieren" a
la presidencia la devolución de la res, cosa que no sucede y por
consiguiente se produce el mayor escándalo ruidoso jamás visto en el
coso Real. El presidente dijo después del festejo, que sufrió mucho en
el palco por esta situación, la cual se pudo haber evitado si la res no
es aprobada en su momento. Al final el público muy disgustado por las
reiteradas "anomalías" vividas sobre el albero portuense,
salía del coso malhumorado y sin ganas de volver otra vez. A la vista de esta situación, la empresa convoca rueda de prensa para dar a conocer las deficiencias existentes en los corrales y chiqueros, donde -según su criterio- se malograron varias reses, teniéndose que ser sustituidas por otras que no estaban reseñadas en un principio. 124 años tienen estos corrales y chiqueros y nunca se ha justificado por los empresarios que han existido durante todo ese periodo, tal situación en cuanto a la deterioro de las reses. Después
de todo lo ocurrido en corridas anteriores, la situación del toro al
parecer por "pura casualidad", se enmienda con la corrida de
Toros de Lagunajanda, una corrida bien presentada con toros manejables y
encastados con alguna que otra excepción, ¿Que ocurrió para que se
produjera este cambio tan radical.?, pues creemos que ya era demasiado
lo que estaba ocurriendo, y podía poner en serios apuros la solvencia
de la empresa adjudicataria, y la intervención en el tema de la primera
autoridad local. El domingo día 8 D. Álvaro Domecq envió desde los Alburejos una corrida muy bonita por fuera de presentación y lamina. Continua después del "desorden ganadero" la buena presentación del toro, corrida pareja en kilos y pelaje diverso; todo muy bonito pero por dentro no traía nada. En cuanto a los lidiadores El Juli, Cesar Jiménez y Salvador Vega (otra vez más), no estuvieron a la altura de las circunstancias. Otra tarde mas que se fue sin pena ni gloria. Llega el día de la corrida "torista", los Pedrajas de Guardiola para Juan José Padilla en solitario. Decepcionó un poco la corrida de Alfonso Guardiola, se habló antes del festejo mucho de ella y al final, corrida de expectación, corrida de decepción. Padilla estuvo muy batallador, quizás un poco menos de lo que se esperaba. En banderillas estuvo por debajo de sus posibilidades (yo lo vi así, habrá quien discrepe). El público un poco cansado de lo que venía ocurriendo, no se "asomó" al coso Real en la cantidad que se esperaba. El torero jerezano cumplió con su compromiso, aunque no salió (nos consta) satisfecho del encuentro. A la corrida de rejones habría que dedicarle un capítulo aparte. Todo fue maravilloso, los toros, la noche, los rejoneadores, el ambiente !que bonita estaba la plaza¡. Sigamos así con ella, esto fomenta la afición al menos a este tipo de espectáculo. La penúltima corrida del ciclo con toros de Zalduendo y la presencia de Enrique Ponce después del percance, hacía albergar alguna esperanza. Pero que va, otra vez los toros. Estábamos ilusionados con el "cambio" habido anteriormente, pero todo se quedó en los "deteriorados corrales". Ponce no tuvo materia prima para ejercer su toreo, Uceda Leal que se presentó en esta plaza mereció otro material y se espera para el próximo año, y de Salvador Vega, tercera y última oportunidad en esta plaza, otra vez "na de na". Y
llegó el esperado fin del ciclo veraniego portuense. La tradicional
corrida del mes de agosto, se cerró igual que las anteriores, sin nada
digno de mención. Si, algo hubo, la desgana de Finito de Córdoba,
que después de varios años sin pisar el albero portuense, volvió a
pisarlo y de que forma, de paseo. Cesar Jiménez volvió una vez
más a no convencer a propios ni extraños y Rivera Ordóñez fue
el único que medio se salvó esa tarde.
Y cuanto al ganado de El Torero, algo mejor presentado pero muy escasito
de raza. Sptbre. 2004 Redacción - Laplazareal.net |
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Toros en El Puerto - 2004