
Toros en El Puerto
|
RESEÑA DEL FESTEJO |
|
Real Maestranza de Caballería de Sevilla 19ª de abono /Domingo 14 de Mayo de 2006 |
|
|
Jóvenes aunque
escasamente preparados
|
|
|
Ficha:
Antonio López 'El Moronta', de rosa y oro,
saludos y saludos. José Carlos Venegas, de verde y oro,
saludos y saludos. Julián Gil, de nazareno y oro, saludos y saludos. |
|
|
Incidencias: Media plaza. Se han lidiado novillos de Guadaíra, bien presentados. Manso el primero. Mansito el segundo, pero que rompió a bueno en la muleta, con recorrido, pronto, humillando. Manso y brusquito el tercero. Complicado y manso el cuarto. El quinto embistió a media altura, suelto, sin fijeza. Manso y rajado el último. Los tres novilleros debutaban en esta plaza. Julián Gil, además, debutaba con picadores. |
|
|
La
novillada de
Guadaíra, mansa,
sacó
características
que precisaban
novilleros con
otras
dos cualidades:
ganas (con más o
menos valor) y
preparación
(rodaje en
términos
taurinos).
Novillos que,
por su condición
de mansos o bien
sacaban
brusquedad,
queriéndose
rajar,
defendiéndose, o
bien eran esos
mansitos que
rompían en la
muleta a bueno
como el segundo,
pero que
precisan de un
torero con
solvencia
técnica. Quizás
la
característica
de las ganas la
demostraron en
mayor o menor
grado los tres
novilleros
debutantes en la
Maestranza, pero
la de la
solvencia
técnica más bien
no.
Antonio López
'El Moronta',
por aquello de
que es
granadino,
parece querer
emular a El
Fandi en los
tercios de
banderillas, con
el astado en los
medios, en un
ruedo tan amplio
como el
maestrante. No
por ser paisano
se tienen las
mismas
características.
Hay que conocer
los terrenos,
las querencias y
las condiciones
de los astados,
y si uno corre
por la zona de
toriles con un
novillo manso,
el arreón está
cantado. En fin,
que el joven
torero
protagonizó dos
tercios de
banderillas tan
voluntariosos
como de horrible
resultado. A
merced de sus
novillos,
pasando en
falso, desigual
al clavar y
sufriendo
volteretas
fuertes al ser
arrollado en
ambos novillos.
Peor lo del
cuarto, que le
metió el pitón a
la altura del
pecho y del
encontronazo
salió exhausto,
sin aire, grogui
sobre el albero.
Recuperado del
susto en el
callejón, el
torero tuvo la
casta para pedir
el tercer par,
pero el
presidente,
haciendo buen
uso de su
autoridad, negó
al novel espada
la posibilidad
de seguir
banderilleando
para poner
absurdamente su
vida en mayor
riesgo. En la
muleta, con su
primero, un
novillo manso
mal picado y
lidiado, comenzó
valiente con dos
pases cambiados
por la espalda,
pero no
terminaron de
entenderse
novillo y
novillero. En el
quinto, faena
bajo tensión y
muchas ganas
ante el brusco
animal.
Venegas
tuvo en el
segundo de la
tarde el mejor
novillo de la
tarde, un
mansito que
rompió a bueno
en la muleta:
pronto,
repetidor,
humillando y con
mucho recorrido.
El novillero
estuvo bien,
voluntarioso,
aunque debió
estar bastante
mejor. Demasiado
mecánico, debió
gustarse con tan
buen material.
Falló a espadas.
El quinto
salía suelto de
cada muletazo,
con la cara a
media altura,
sin emoción y
descastado. El
torero, en todo
caso, se
justificó.
A Julián Gil,
pese a su
voluntad, le
vino algo grande
la novillada.
Está verde para
haber debutado
con los utreros
en la
Maestranza. Sé
que el mundo de
los novilleros
está muy
complicado, pero
ha quemado un
cartucho que
podría haber
esperado un poco
más para venir
con mejor
rodaje. Al
tercero,
rebrincado y
brusquito, no
logró
suavizarlo, sin
bajarle la mano,
demasiado
acelerado el
camero. En el
último, manso y
rajado, el
sevillano de
nuevo mostró
voluntad pero
poco acierto, a
merced del
novillo y en los
terrenos que el
de Guadaíra
quería.
|
Toros en El Puerto © casemo
| VOLVER A FESTEJOS | VOLVER A PRINCIPAL |