Toros en El Puerto

RESEÑA DEL FESTEJO

 

 Real Maestranza de Caballería de Sevilla

  de abono / Lunes, 5 de abril de 2005

 
Serafín Marín convence a la Maestranza
 
 

Ficha: Luis Miguel Encabo, de turquesa y oro, silencio y silencio. Fernando Robleño, de azul marino y oro, silencio y palmitas. Serafín Marín, de turquesa y oro, una oreja y silencio.

-

Incidencias: Se han lidiado toros de la ganadería Conde de la Corte, serios y armados. Cortando el viaje y complicados primero y segundo. Buen toro el tercero, sobre todo por el derecho, pero se rajó al final. Tuvo poca emoción el cuarto. Peligroso el quinto. Sin entregarse el último.  Más de media plaza.

La Maestranza le dio, por segundo año consecutivo, el visto bueno a Serafín Marín. El catalán -falta hace un torero de estas características en esta zona en delicado momento taurino- desplegó un toreo serio y elegante, un toreo clásico que gustó y cautivó a los tendidos maestrantes. En el tercero, un astado que fue la excepción de la corrida, noblón, con recorrido y fijeza hasta que al final se rajó, enjaretó Serafín los mejores lances a la verónica que se han visto hasta ahora. Cadencia y compás en los vuelos de la capa para rematar con una media que la firmaría cualquier estilista de los coletudos. Se gustó nuevamente a la verónica en el quite y le replicó Encabo también a la verónica. Marín, picado y en plausible competencia, contrarreplicó con unas ajustadas chicuelinas. Bellos momento. El toro humilló y tuvo recorrido, más y mejor por el pitón derecho. El inicio de faena fue clamoroso, con muletazos bellísimos de mano baja y un cambio de mano espectacular, arte puro. Faena elegante, exquisita, clásica, basada en el buen pitón derecho, hasta que se rajó el animal. Con la espada certificó que es uno de los mejores toreros del escalafón. Contundente. Oreja ganada a ley.

     Salió igual de entregado en el último, pero el toro no era igual. Este sexto de amenazantes astas blanquísimas no se entregó en ningún momento a la muleta del catalán, por mucho que buscara faena y pusiera el empeño. De nuevo, una nueva y contundente estocada.

     Luis Miguel Encabo es un diestro solvente, curtido en la dureza de la Fiesta. Encabo puso banderillas con eficacia y estuvo sobrado para ganarle la cara al toro. Porfió en la faena pero el toro cortaba el viaje y buscaba al torero a mitad del trazo del muletazo. En el cuarto, ni toro ni torero pusieron emoción en el ruedo sevillano. Poco más se podía hacer.

     Valentísimo toda la tarde Fernando Robleño toda la tarde. Desde que se se plantó de rodillas frente a toriles para recibir a portagayola al segundo hasta que fulminó al quinto, su actuación estuvo presidida por la entrega y la seriedad. El segundo de la tarde fue complicado, rebañando, tobillero y sin rematar los muletazos para buscar las taleguillas del torero. Muy valiente y firme Robleño en una faena técnica y de poder. Muy por encima del toro. El quinto fue otro 'regalito'. Más complicado aún y oliendo a 'hule'. Se la jugó y hasta fue prendido por la axila en unos interminables segundos sin que llegara a herirle. Le puso las femorales en la cara y dejó bien claro que es un torero a tener en cuenta en la temporada. En cada muletazo estuvo dispuesto a recibir una cornada que, afortunamente, no llegó.

 
 

  TorosComunicación - Foto: Matito

Toros en El Puerto © casemo

| VOLVER A FESTEJOS | VOLVER A PRINCIPAL |