|
Cartel:
Toros de Murube para Joao Moura, Luis Valdenebro, Leonardo Hernández,
Hermoso de Mendoza, Andy Cartagena y José Luis Cañaveral.
|
|
Incidencias:
Matinal de
rejones. Seis toros de Murube, Destacó el 3º; 1º, 2º y 4º,
buenos. 5º y 6º, mansos. Moura, vuelta. Luis Valdenebro, palmas.
Leonardo Hernández, dos orejas. Hermoso de Mendoza, oreja. Andy
Cartagena, oreja. José Luis Cañaveral, ovación. Lleno de "No Hay
Billetes". Leonardo Hernández salió a hombros por la Puerta del
Príncipe.
|
|
El denominador común del festejo
matinal ha sido la actuación estelar de Leonardo Hernández, Al
cordobés todo le salió bien. Mató en los bajos y produjo
derrame.
Leonardo
paró bien al murube. En banderillas corrió a dos pistas con
mucho temple y clavó después de quebrar con mucho arte. En un par de
banderillas a dos manos fue quizás lo mas importante de la tarde.
Leonardo conjuntó la seguridad al clavar con la espectacularidad. Mató
de la forma indicada. Por cierto, se echó al suelo y salió
perseguido.
Hermoso de Mendoza tuvo otra buena actuación en Sevilla. Si sólo cortó
una oreja fue porque al matar descordó al toro y el premio. Sin
embargo, frente a un toro que tendía ir a tablas, el navarro lidió de
forma perfecta, clavó en lo alto y quebró de forma magistral. Su
rejoneo más vibrante se mostró en las piruetas del final. El rejón
cayó mal y el premio ya sabemos.
El peor del encierro fue para Cartagena Fue un toro entablerado al
que Andy entendió muy bien para clavar rejones y banderillas . De mucho
mérito fueron las banderillas citando de largo para clavar junto a las
tablas, . Mató de un rejón trasero, aunque eso sí efectivo y se llevó
una oreja.
Lo mas llamativo del festejo corrió a cargo de José Luis Cañaveral,
demostró un corte campero clásico El toro era manso y obligó a
Cañaveral a lidiarlo con eficacia para sacarlo de las tablas . El
público enardeció en las cortas al violín, algo que está bien, pero
que no es fundamental. Su mérito lo había mostrado antes en la lidia
perfecta del manso. No cortó orejas por su fallo con el
descabello.
Moura estuvo bien. Algunos fallos en los quiebros le
restaron brillantez a su labor. Aunque mató pronto, el rejón cayó en
los sótanos para no perder la costumbre. Por su cuenta se paseó por el
albero.
Luis Valdenebro anduvo compartiendo momentos más lucidos con
otros de escaso relieve. Mató muy mal.
|