Toros en El Puerto

RESEÑA DEL FESTEJO

 

30 de Julio 2006 El Puerto de Santa Maria (Cádiz)

OCTAVO FESTEJO DEL CICLO DE VERANO
 

NO SR. DÍAZ, AQUÍ EN EL PUERTO, NO

Cartel: Jesús Janeiro "JESULIN DE UBRIQUE", de blanco y oro, ovación y saludos en ambos. Manuel Díaz "EL CORDOBÉS", de blanco y azabache, ovación tras petición y vuelta tras petición y SERAFÍN MARÍN, de lila y oro, ovación y silencio.
 

Toros. de Rosario Osborne Domecq, antes Hdros. de José Luís Osborne, no pasaron con nota la presentación. 1º noble, 2º peligroso, 3ºy 5º parados y descastados, 4º y 6º mansos. En definitiva una corrida sin clase y sin posibilidades de lucimiento. en bascula dieron los siguientes pesos: 505,470,480,470,490,510.
 

Incidencias:  Un tercio de plaza cubierta en tarde algo calurosa. Saludaron después de parear, Antonio Caba y Sergio Rios, en el primero y  Juan Miguel Núñez en el quito. Serafín Marín paso a la enfermería tras la lidia de su primer enemigo.  Manuel Díaz "El Cordobés", ha sido propuesto para sanción por el presidente, tras los incidentes ocurridos al final de la lidia del quinto toro.   
    

Debería ser  lógico y normal comenzar la crónica de un festejo, destacando la gran labor desarrollada por los profesionales que pisaban el albero, o bien, el gran juego que desarrollaron  las reses lidiadas. Eso sería lo normal, pero nunca más lejos de la realidad, lo que ayer vivimos en la Plaza Real. Del festejo de hoy no se hablará del gran esfuerzo de Jesulín ante su primero, y el fallo a espada en su segundo, que quizás le privó de obtener algún premio. Se hablará de la falta de ética y profesionalidad del "maestro" Manuel Díaz "El Cordobés".

Hacía algunos años que no aparecía por el coso Real y, a buenas horas lo ha hecho. Al no poder, o no querer, hacer algo positivo con su segundo toro, se fue hacia los tendidos del sol y desde alli, empezó a llamar la atención de la banda de música, como si ellos no supiesen cuando deben de tocar, para de estar forma calentar el ambiente, ya que nadie hacía caso de lo que estaba ocurriendo con su actuación en el albero. La embestida del toro era corta y, aprovechando esta circunstancia, intentó practicar el salto de la rana y similares, pero todo ello con el toro parao. esto provocó que parte del público estuviese de su parte. Vamos, que Manolo pensó que estaba, como diría Curro Orgambides, de Diario de Cádiz, en la plaza de Villamelones. En fin, un desmadre, algo fuera de lo normal. Entra a matar y, tras pinchazo, cobra una estocada de efecto fulminante y se solicita la oreja. El presidente considera que no es merecedor de ella y, se dividen las opiniones.
Ante esta situación, el propio matador brazos en jarra, se sitúa debajo del palco presidencial y se autosolicita el premio, cosa que no agrada a gran parte del público. El presidente se mantiene en su sitio y, no concede el premio. Tras ser retirado el toro por las mulillas, el amigo Manolo, en actitud provocativa, solicita dar la vuelta al ruedo. Pero aquí no quedó la cosa, una vez finalizada esta, nuevamente se dirige al palco presidencial y en actitud grotesca saluda flexionando las rodillas. Ante todos estos despropósitos, una gran mayoría del público se indignó el increpó fuertemente al torero y ovacionaba largamente al presidente Sr. Sestelo.
Esta forma Sr. Díaz, dice muy poco de su profesionalidad, espero que algún día piense lo que ha hecho y recapacite de su actitud, porque El Puerto y su afición no merece vivir estas desconsideraciones.

Pero volviendo a lo que en si fue el festejo, poco podemos contar dada la inoperante corrida de los "Osborne". Jesulin de Ubrique, como decía al principio, luchó mucho por sacar partido a su primer enemigo que brindó al internacional portuense Joaquín Sánchez. Tras pararlo muy bien con el capote, inició su labor con la pañosa, ayudándose por bajo con mucho gusto. Derechazos largos y profundos, rematando con el de pecho de pitón a rabo. El toro se vino totalmente abajo y con las fuerzas mermadas se defendía. No mató bien, necesitando de 2 pinchazos y estocada trasera, para acabar con él, previamente avisado. Ovación con saludo fue su premio. El segundo al que ya estaba parado de salida, intentó pasarlo por redondo, pero ello era imposible dada su mansedumbre. Se adorno de rodillas intentando al menos justificar su actuación. Pinchazo y estocada y nuevamente es ovacionado.

Serafín Marín que hacía su presentación en esta plaza, poco o nada pudo demostrar ante la falta de raza de sus oponentes. el primero lo puso en serio peligro, al ser volteado sin consecuencia. Toro de embestida descompuesta y no apto para el lucimiento. Mata de estocada caída, siendo ovacionado. En su segundo y último de la desafortunada tarde de toros, un ensabanao típico de la casa, poco nada vimos a excepción de la bonita lamina del toro, muy porado durante toda la lidia. Estocada y se silencia su labor.

En fin un día más, esperemos que en la próxima podamos contar algo positivo.

casemo

Toros en El Puerto © casemo

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