Toros en El Puerto

RESEÑA DEL FESTEJO

 

6 de Agosto 2005 El Puerto de Santa Maria (Cádiz)

SÉPTIMO FESTEJO DEL CICLO DE VERANO

MORANTE Y EL JULI TOCARON PELO

Cartel: CESAR RINCON: Marfil y oro con remates negros, Algunos pitos y ovación. MORANTE DE LA PUEBLA: Rosa y oro, Bronca y oreja. EL JULI: Grana y oro, oreja con petición de la segunda y ovación.
 

Toros. Seis de Parladé, cinqueños y descastados, parado el primero, manso sin fuerza el segundo; noble el tercero, soso y descastado  el cuarto,  noble el aplaudido quinto y peligroso el sexto. Dieron el siguiente peso por orden de salida: 560, 550, 515, 525, 535 y 530.
 

Incidencias: Tres cuartos de plaza en tarde de mucho calor con viento de levante que no llegó a molestar y que roló a poniente a mitad del festejo. Destacaron en banderillas y saludaron, José Chacón de la cuadrilla de Morante, Alejandro Escobar  y José Antonio Carretero de la cuadrilla de El Juli.
                                                                                 

Quizás el cartel de hoy y, sobre el papel, sea el más interesante de los programados para este verano portuense y, por ello vimos la entrada más importante de lo que llevamos de temporada. Continuamos viendo que la presentación del ganado sigue en la línea marcada desde el principio de temporada, pero luego a la hora de la verdad están cantando la gallina. La corrida de ayer de Parlade fue una corrida grande, cinqueña y descastada, que no contribuyó a que la tarde fuese de esas para no olvidar. Solo El Juli con su maestría y Morante con su toreo estético, salvaron la tarde.

Cesar Rincón que abría cartel se le esperaba con mucha ilusión, dado la interesante temporada que está llevando, pero se topó con un primer enemigo con mucho volumen y parado que tenia la vista puesta en todas partes menos donde la debía de tener. El toro sangró mucho después de su entrada al caballo, y ello mermó aun  más su falta de acometividad. El toro apretaba hacía los terrenos de tablas y el colombiano desistió de seguir con su labor ya que era del todo imposible. Quizás fue demasiado criticado por el público. Mató de media caída y fue pitada su labor. En el segundo salió dispuesto a solucionar el problema anterior y se encontró con un animal noble en las verónicas de recibo. Empujó mucho el toro en varas y a la vista de ello hizo un quite muy vibrante. En la muleta quizás acuso el burel una voltereta, quedándose con muy poco recorrido pero noble y colaborador al que le pudo sacar dos buenas series por el pitón derecho que no calaron en los tendidos. Estocada baja de efecto fulminante bastó para acabar con su oponente, pidiéndose para él levante la oreja, obligándolo a saludar desde los medios.

Morante con su primero que le apretó en tablas, un manso de solemnidad, fue al caballo en tres ocasiones. Al inicio de la faena de muleta, el toro que apretaba mucho, distraído y con peligro, lo puso en serios apuros y el de la Puebla optó por abreviar lo que no le gustó al público siendo fuertemente abroncado. En el segundo, quinto de la tarde, quiso reconciliarse con los que antes le abroncaron y hasta lo consiguió. Compuso una faena iniciada ayudándose por bajo para llevar al toro a los medios. Series muy lentas llevando al toro embebido en la muleta, parándose entre las series, que interrumpieron las bellas estampas que estaba componiendo. La pena de todo fue que el toro no colaboró con mas recorrido y fuerza, de lo contrario hubiésemos presenciado una faena importantísima, ya que el torero estaba en disposición de ello. Como la faena se alargó, el presidente haciendo uso de las atribuciones que le da el reglamento, le mandó al torero un recado, el cual no fue bien acogido por el público. El reglamento también es para las figuras. No obstante el de la Puebla siguió con su labor rematando la faena con naturales dando el pecho terminado con una trincherilla y molinete que fue el delirio. Pinchazo y estocada algo tendida sirvió para acabar con su enemigo, siendo premiado con una oreja y despedido con palmas por bulerías.

El tercero de la terna Julián López "El Juli", con el primero de su lote, lo recibió a pies juntos con un par de verónicas que arrancó los aplausos del público, pero no hubo continuidad dada la mansedumbre del de Parladé. Del caballo salió suelto y en banderillas dio opción al lucimiento de Chacón. El Juli salió predispuesto y nos obsequió con un quite por chicuelinas ciñéndose mucho. Lo brindó al respetable y ofreció una faena corta pero no carente de profundidad con las medias arrancadas del de turno. El Juli aguantó mucho las cortas embestidas llevando al toro muy tapado. Muy centrado estuvo el madrileño durante toda la lidia. Estocada sin puntilla y la oreja al esportón. En el que cerraba plaza, no tuvo opciones para completar su nómina de trofeos para abrir la puerta grande. Aunque estuvo decidido y porfiando mucho, la sosería y el peligro que tenía hizo que se decidiese a acabar con el de pinchaco y estocada, recibiendo por ello los saludos del público.

 

  casemo   

oros en El Puerto © casemo

| VOLVER A FESTEJOS | VOLVER A PRINCIPAL |