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PAÑUELO
VERDE
Carta
abierta a Rafael Gómez Ojeda
Amigo Rafael: se cerró la temporada taurina de nuestra plaza de toros,
la Plaza Real. Llevo
desde el año 95 acudiendo al
abono desde aquel día que fundé con un grupo de amigos una conocida peña para defender la fiesta, desde
entonces vengo echando las asaduras por la boca (hablando en caló)
para defender para nuestra plaza su integridad y pluralidad, para
acabar con el monopolio; de los que habéis defendido que los toreros
con solo hacer el paseillo van sobrados y nosotros los públicos
(aficionados y espectadores) solo teníamos derecho a pagar y callar,
perdón y volver al día siguiente a ver si había más suerte; también
combatimos el monopolio del monoencaste; del monopicotazo simulado en
la suerte de varas; y el monopolio de los kilos de esa cifra mágica
de 480 kilos que la habéis argumentado con el banal ejemplo del peso
del toro que mató a Joselito en una plaza de tercera donde no era
preceptivo bascula y menos en aquel fatídico ano 1920 donde los pesos
se daban a la canal.
Esta ha sido tu fiesta hasta aquí y algo más que
comentaremos otro día para no extenderme, toda esta mediocridad y más
es to que tu has defendido y representado para nuestro Puerto y su bahía
Tu que eres de los que siempre has defendido que un torero tiene el
derecho a no cumplir con el público por tener un dolor de cabeza esa
tarde o porque el día anterior tuvo una discusión con su señora
esposa, ahora mi gran sorpresa y alegría es que siendo tu tan
torerista es ver como el más representativo de esta bahía torensta
se pasa a la reivindicaciones toristas; que es exigir a los toreros
que den el callo todas las tardes, te has pasado al integrismo torista?,
¿tienes la fe del converso?.
Ahora dicho esto te aclararé por que te digo: en la última
tertulia taurina del Hotel Monasterio donde debatíamos la última
tarde del abono, tu presidente de tertulia, nuestro amigo Dani y tu
sosteníais que Ortega Cano se portó mal con el público al inhibirse
en el toro a contraestilo que le salió al cierre de la temporada,
este pidiendo guerra, difícil y bronco, no to quiso ni ver. Yo no
digo que hiciera bien con su actitud para que to sepan los que
entonces me oyeron y desde aqui aclaro mi posición escribiendo, lo
que dije y digo: que esa es la postura natural de determinados
toreros, consentida, mimada y apologada por aficionados como tu
durante los últimos treinta años
Este torero para hacer su toreo necesita el toro dulce,
no, mejor empalagoso bombón casi inválido para su muleta
aterciopelada y suave que le permita poner poses flamencas y
graciosas, un toro que le permita recrearse y sonreir a los públicos
y coquetear y dejarse ver con las damas desde el albero. Un estilo que
a ti siempre tanto to ha gustado y defendido corno monopolio exclusivo
de una cola forma de arte, la otra fiesta, la ausente de nuestra
plaza, para ti antes está no era arte. Te has cambiado, bendito seas,
ahora sostienes la doble personalidad de los toreros, que un día sewn
Ortega Cano con un toro pastueño y dulce y en el siguiente con un
toro marrajo sean el Fundi. Torero este ultimo al que nunca has
mencionado, ni a el ni a los de su estilo porque para ti estos nunca
han existido. La doble personalidad para algunos existe como Manuel
Caballero que viene de torear las corridas duras, el encaste
Albacerrada, los famosos vitorinos. Los toreros de mi fiesta torean el
toro de mi fiesta y el de la tuya, pero tus toreros no sirven para el
toro de mi fiesta.
Si el toro aprieta tiene casta y esta enrazado y no esta
débil es un toro que no está en el estilo de hacer el toreo Ortega
Cano y otros parecidos, es un toro a contraestilo, este no le sirve,
de hecho estos toreros tienen sus veedores para escogerles los toros
adecuados, pero estos se equivocan como mortales, como el del día
reseñado que le escogieron un toro para otro tipo de torero, como es
el mencionado Manuel Caballero que torea las duras y las blandas o sea
las del pluriencaste y las del monoecaste. Pero pedirle a Ortega Cano
que toree el toro‑toro es pedirle peras at olmo. Decirle a los públicos
to que quieren oír como to haces es conseguir el aplauso fácil para
mí hacer eso es imposible, yo le digo la verdad aunque vaya a
contraestilo de la bahia y me abronquen
Manuel González de Rota
Octubre 2002
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