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Parece
que una oleada de aire fresco está llegando al escalafón taurino, como ha sido
habitual siempre en nuestra Fiesta, parece que una nueva generación está
pidiendo paso y desbancar a las figuras consolidadas y pertrechadas cómodamente
detrás de los despachos, de esos despachos que están manipulando nuestra
fiesta hasta límites que antes no se conocía. Despachos que obligan a torear
por decreto a ciertos figuras, que imponen ganaderías, etc, etc.
Y lo bueno de esta nueva generación es que torea bien, que son valientes e
incluso diría que honrados. Ahí está el caso de los Tejela, Millán (valor en
la Maestranza), Cortés, Robleño, Castaño, Ferrera, Fandi, Jiménez, Encabo,
Antonio Barrera, El Cid, etc.
Esta gente quiere desbancar (y tienen todo el derecho del mundo) a una serie de
toreros que se han dormido en lo alto del escalafón, y es de justicia
darles paso y darles oportunidades, a lo mejor después les pasará como a
estos, pero hay que verlos torear.
Nosotros los aficionados de El Puerto (que según cierto empresario somos un
grupito, un reducto, vamos) no podremos verlos - exceptuando El Fandi,
Cesar Jiménez y Antonio Ferrera que debutarán este año-, como tampoco
podremos ver ganaderías que no sean del binomio Domecq- Nuñez. Aquí el
toro-toro está prohibido.
Eso si dobletes, muchos, como todos los años. Algunos curiosos como los de
Joselito ( será por su triunfal paso por la Feria abrileña) y algunos
misteriosos como los de Vicente Barrera, inexplicable el de Jesús Janeiro ( que
ahora dicen los "grandes gacetilleros" que se ha convertido en torero
serio) lógico el de Caballero y Ponce y menos lógico los de Morante y
Juli.
!Y como no! la inclusión del torero-decreto por excelencia de este país o lo
que es lo mismo, Rivera Ordóñez, que después de sus grandes faenas en Sevilla
y El Puerto vuelve a nuestra Plaza Real. ¿Y no sería mas facíl darle
oportunidad a esta nueva generación?
Bueno al menos nos queda el consuelo de ver a parte de esta generación como son
Jiménez, Ferrera y El Fandi, algo es algo. En fin esto esto es lo que hay,
espero (que lo veo difícil) que al menos haya seriedad en la presentación de
los toros y que el palco, esté quien esté, le dé la categoría que se merece
nuestra querida Plaza Real.
Angel García- El Puerto - Mayo 2003
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