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La feria taurina del Caballo 2005 pasará a la historia como la de
Morante de la Puebla, por la calidad artística de su labor y por la
emotividad de su toreo soñado. Pero sería injusto que el brillo del
genial torero opacara otros triunfos y actuaciones de relieve.
Fue la feria de la discusión, de la
polémica. Se habló de toros y mucho en Jerez y se discutió sobre Conde,
sobre Morante y siempre con el gran referente luminoso de Rafael de
Paula cuya huella artística ha marcado y marcará para siempre un
inalcanzable techo artístico en la vetusta plaza de la calle Circo.
Ya se superó la primera comparación del
toreo del diestro de Santiago con Javier Conde. Jaleada por el propio
malagueño y por alguna voz entusiasmada en el tendido, no se sostenía.
Conde fue Conde. Serio y profundo cuando se queda quieto templando como
mandan los cánones en lo principal, y excesivo en lo accesorio.
Pero vayamos por partes. La novillada
fuera de abono de "Ganadería Marqués de Domecq" fue excelente y
sobresaliente el momento del alumnado de la Escuela Taurina Municipal.
José María Copano está ya hecho para el utrero, Manuel Sánchez Pérez
tiene buen gusto y gran preocupación estética que hay que cultivar.
Miguel Escot sorprendió a aficionados y profesionales y Sandra Moscoso
se llevó el gato al agua con un rabo.
Corrida del arte ecuestre al día siguiente
4 de mayo, echando de menos a Luis Domecq. Un encierro d e Fermín
Bohórquez que con ser blando permitió el triunfo de Hermoso de Mendoza y
de Luis Domecq, con más calor el del jerezano porque se volcó en sus
toros frente a la suficiencia del navarro. Se quedó sin trofeos Fermín
Bohórquez pero los amantes del toreo a caballo valoraron innegablemente
su faena ante el segundo de su lote, un seguro triunfo que se malogró
con el toro agonizante herido de muerte. El ganadero salió a hombros con
Antonio Domecq y Pablo Hermoso.
El jueves 5 de mayo una de las cumbres
ganaderas de la feria, el toro quinto de la suelta de Núñez del Cuvillo.
La tarde provocó muchas conversaciones taurinas en la feria. Jesulín de
Ubrique fue una vez más un sobrado y soberbio muletero, Conde pasó del
fracaso al triunfo con el extraordinario quinto toro y Miguel Ángel
Perera, nuevo en esta plaza, le echó valor y ganas pero no pudo
redondear.
Conde se jaleó a sí mismo : "¡A ver si
no es así como hay que torear en Jerez!". Una voz dijo "¡Eres el
segundo Paula!". Estaba equivocado porque daba a entender que Paula
fue "el primero" y no lo fue. Fue el único. Guerrita lo explicaba muy
bien: "después de mi nadie...".
Maestría de figura la de El Juli en la
tercera de abono con la de Torrealta, otra de las cumbres de la feria.
Interesantes toros ante los que el madrileño pareció empeñado y
motivado. Cuajó una actuación irreprochable y muy completa, a
satisfacción del buen aficionado y con vitola de campeón. Finito de
Córdoba deslumbró con los buenos naturales que recetó al sexto al que
mató muy bien. El Fandi completó excelentes pares de banderillas aunque
sus toros se vinieron arriba y abajo, respectivamente, en la muleta.
El sábado 7 de mayo fue el acontecimiento
con los toros de Juan Pedro Domecq. Morante de la Puebla sobrecogió a
toda la plaza que enloqueció con su labor sonando las palmas por
bulerías plenas de autenticidad. Fue al atardecer, bajo el revoloteo de
las golondrinas en un crepúsculo en el que los dioses del toreo obraron
el milagro del arte. Muy despacio y muy bonito: excepcional. Hasta un
delicioso par de banderillas pleno de torería antigua nos obsequió el
sevillano en el quinto. Un delirio. La tarde fue toda suya. Ponce poco
protagonismo le pudo quitar y el afanoso Juan José Padilla, cuyo toreo
de capote tuvo mucho relieve, se encontró con un lote que se le vino
abajo.
También hubo comparaciones , más sordas,
con Rafael de Paula. Parecido pero no comparable, por decirlo en
términos flamencos lo de Rafael es con la voz afillá, plena de
sonidos negros; Lo de José Antonio es con la voz natural; lo de Conde,
ópera flamenca, que no es moco de pavo.
Y para cierre, el domingo, una injusticia.
Una terna joven buscando un futuro, con méritos del año anterior, y le
echan una corrida sin garantías de Villamarta que nadie daba un duro por
ella. Demasiada la disposición de Juan Contreras, Octavio Chacón y
Jesuli de Torrecera. Muy por encima de los toros.
El balance: por todo lo alto.
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