Toros Notables

Entrega nº 106 -"Cigarrito"

439.1 Cigarrito:

En la corrida del (15-05-1886), cuando Rafael Rodríguez Calvo (El Mojino), nacido en Córdoba el (25-02-1859), banderilleaba el quinto toro de la tarde, Cigarrito, negro mulato, de don Eduardo Ibarra, los partidarios de su paisano Rafael Molina (Lagartijo), ausente voluntariamente aquel año de la plaza madrileña, lo aclamaron gritando: «¡Viva Córdoba!, por los dos maravillosos pares al cuarteo que puso. Algunos de los otros toros que banderilleó con resonante éxito fueron: Clarito y Tremendo, del conde de la Patilla, el (03-08-1887), en Madrid; Espejuelo y Milagrito, el (20-09-1885), en Madrid; Jocinero, de Anastasio Linares, el (18-10-1887), en Jaén; Mirlo, de don José Antonio Adalid, el (17-06-1881); Pajuelero, de López Navarro, el (11-06-1896); Regalado, de don Faustino Udaeta y en Madrid, el (31-05-1891).

Cigarrito:

El “par de Pamplona” fue una hazaña de recuerdo imperecedero. Suerte de un excepcional rehiletero, como lo fue el maestro Rodolfo Gaona... Gigante, como creció en una década, y habiendo conquistado un supremo lugar en la fiesta, la tarde del (08-07-1915), en la segunda corrida de la tradicional Feria Taurina de San Fermín, en la Plaza de Toros de Pamplona El Califa de León de los Aldamas intentó y frustró un par al quiebro, pues el toro lo probó, es decir: pareció embestir y no lo hizo. El toro se llamaba Cigarrito –en otra crónica se dice que se llamada Rodillero, de pelaje cárdeno oscuro, del marqués del Saltillo, siendo el segundo de los tres que adornaron el morrillo del hermoso cornúpeta-, al que le cortó una oreja, era mejor por el pitón derecho, entonces Gaona le clavó por el pitón contrario, o sea el más difícil. Y culminó la suerte con la postura erguida, pisando sobre las puntas de los pies, esbelta, de correctísima línea al levantar los brazos y clavar las banderillas, formando un conjunto de belleza incomparable. Fue una exhibición de arte y plasticidad. Entre él y Joselito siempre existió una gran diferencia en el tercio de banderillas, pues Gaona salía la suerte caminando elegantemente y José la realizaba bulliciosamente. Suena muy taurino: los palitroques quedaron enhiestos, juntos los arpones en el área de la sortija, pero quiere decir que se hizo entre toro torero y banderillas un triángulo perfecto. Gaona clavó bien igualado, en todo lo alto, con el testuz de la bestia enfurecida, acariciándolo dócilmente. Fue, pues, un par irreprochable. Surgió de inmediato la ovación, inmensa por lo unánime y prolongada. Gaona debió hacer tres veces el recorrido por la circunferencia del redondel, agradeciendo a quienes sin cesar lo vitoreaban. No fue por la faena, ni por la consecuente estocada, sino por el extraordinario par que, desde aquella tarde fue llamado: "El Par de Pamplona". Con esos términos lo comentó el diario El Universal de México en su número del martes (18-05-2004). A Gaona, como a su compañero Antonio Fuentes, se le reconoció la elegancia, la naturalidad para hacer el toreo clásico y el dominio de todas las suertes, dentro de un cuadro que pudiéramos llamar de “eterna belleza.” Pero este par de banderillas, en la segunda corrida de la Feria de San Fermín, ante Cigarrito, al que cortó una oreja, quedó plasmado por el escultor Humberto Peraza Ojeda, en tres metros de bronce, fundido a la cera perdida, que se colocó en la Plaza de Toros El Toreo de Cuatro Caminos en 1956. Restaurada por el hijo del maestro, escultor también, se instalaría después en la Hacienda de Pastejé.

Cigarrito:

Don Narciso Darnaude presentó por primera vez sus toros en la plaza de Madrid el (17-09-1921). Aquella tarde madrileña actuaron Manuel Granero –infortunado diestro- y Victoriano Roger y Serrano (Valencia II) -a la sazón novillero, nacido en Madrid el (18-12-1898), quien después de haber toreado 14 novilladas-, decidió tomar la alternativa en la corte, de manos de Granero, cediéndole el toro, de nombre Cigarrero, de don Narciso Darnaude –éste presentó por primera vez sus toros en la plaza de Madrid en esa novillada (antes de don Gregorio Campos), de pelo negro zaino, marcado con el número 3, al que le toreó muy bien, siendo ovacionado al matarle.
En otra crónica se dice: En la alternativa de Victoriano Roger (Valencia II) –en verdad debe ser conocido como Valencia III, pues el II lo fue su hermano Pepe, y el primero, el padre de ambos, José Roger, banderillero en notables cuadrillas-, no hubo confirmación alguna, puesto que le fue otorgada de primeras en la Plaza de Toros de Madrid. Le cedió los trastos el malogrado Manuel Granero, actuando de testigo Joseíto de Málaga, y el toro de la cesión, llamado Cigarrito, nº 3, negro zaino, pertenecía a la ganadería de don Narciso Darnaude, ante de don Gregorio Campos. (Consultorio Taurino de El Ruedo. Respuesta n1 965, del nº 358, de fecha Madrid, 3 de mayo de 1951).

Cigarrito:

Empezó la temporada madrileña de 1948 –en la que se lidiaron 21 corrida de toros -18 a cargo de la Empresa y tres benéficas-, con una bonita y brava corrida de toros de don Manuel Arranz (FOTO), que dio un promedio en canal de 269 kilos, de la que fueron aplaudidos varios toros por su finura, temple y codicia. Siguió la de don Juan Cobaleda Sánchez. Lucida, brava y poderosa, que dio un promedio de 192 kilos en canal, sobresaliendo un toro bien encastado, de nombre Cigarrito. Se celebró la tarde del (11-04-1948), en la que confirmó su alternativa, -tomada durante la temporada anterior-, el bilbaíno Pedro Robredo. Completaba el cartel Gitanillo de Triana y Julio Pérez (Vito). Robredo era un torero enterado y valiente, que tuvo méritos para figurar en buen número de funciones.

Cigarrito:

Juan de la Cova (Calero), nacido en la localidad sevillana de Peñaflor el (28-04-1948) y debe su apodo a que su padre tenía una calera. Tras forjarse en Plazas de Toros de Andalucía y Extremadura, recibió la alternativa el (10-03-1970), de manos de Antoñete, quien le cedió la muerte del toro, de nombre Cigarrito, de la ganadería de Navarro Salido. Aunque con buenas maneras, no consiguió descollar y dejó la profesión en 1974.


440.2 Cigarrito:

El (02-02-1975), con Cigarrito, de la ganadería zacatecana de Arroyo Hondo, de don José Julián Llaguno, confirmó su doctorado Humberto Moro -hijo-, en la “Plaza México”, siendo su padrino su compatriota Jesús Solórzano Pesado y testigo de la ceremonia el ya por entonces famoso diestro hispano, El Niño de la Capea.
 


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