Toros Notables

Entrega número 61 -(Cabezota...Cabrero)

6. Cabezota:

El novillo de pelo negro, llamado Cabezota, de doña Carmen de Federico –con divisa negra y grana, y señal: horqueta en las dos, puerta en la izquierda y mueca abajo en la derecha, tiene antigüedad del (13-10-1848)-, procede de la don Juan Martínez Ortíz (el Barbero de Utrera), que adquirió, a la muerte de don Pedro Luis Ulloa, tercer conde de Vistahermosa, la mayor parte de su vacada, y del Barbero pasó a su hijo político, don José Arias de Saavedra, al que el señor Murube compró un lote de vacas y algunos sementales-, corrido en Valencia el (24-05-1929), tomó cinco varas (*) con codicia, ocasionando tres caídas.

(*) Un total de 50 toros notables hemos consensuado, comenzado por el llamado Pantalones, lidiado en Madrid el (29-04-1855), de don Félix Gómez, que le produjo la muerte al banderillero Antonio Fernández (Oliva), que se encontraba ebrio, al cual el toro le tiró un derrote y le dio una espantosa cornada en la ingle derecha y parte superior del muslo, de unos 20 centímetros de extensión, penetrando en el vientre, con salida de los intestinos. A las siete de la tarde el día siguiente, (30-04-1855), falleció en el hospital. Y el último de la lista, cronológicamente, fue Andrajoso, lidiado en quinto lugar en la “temporada grande” 1951-52, en la “Plaza México”, que por su fiereza, pujanza y estampa, mereció ser considerado como el más bravo de aquella, obteniendo un trofeo conmemorativo el ganadero, como premio y distinción de su astado, que tomó cinco puyazos recargando a los caballos.

7. Cabezudo:

El toro llamado Cabezudo, de la ganadería española del marqués de Salas, fue lidiado como defectuoso en una novillada en Madrid el (12-12-1880). Con bravura aguantó 14 varas (*), mató tres caballos y dejó dos mal heridos. En muchas reseñas, ya para esas fechas, comienza a silenciarse el nombre de los picadores. Uno de aquellos toros relegados por defectuosos recibió más varas que todos los buenos de una corrida de nuestros días.

(*) La relación de los que recibieron ese número de varas esta integrada por 24 toros, que ve desde el llamado Maragato, retinto y ojo de perdiz, cuarto de la tarde, que al ser banderilleado por José Fernández de los Santos (Bocanegra), nacido en Chiclana de la Frontera (Cádiz) el (20-08-1824), falleció el (05-05-1852) a consecuencia de las cornadas recibidas el (03-05-1853), a los 28 años de edad. Recortes dijo: «El profesor de Cirugía encargado de esta enfermería, señaló que el banderillero José Fernández tiene tres heridas: una en la región lumbar derecha, transversal, que interesa la cavidad del vientre, con lesión probablemente de alguna víscera, y fracturadas las costillas décima y undécima; otra en la parte externa del muslo izquierdo, de más de tres pulgadas, y la tercera en la parte superior de la pierna, que interesa parte de los músculos. El pronóstico de la que tiene en la región lumbar es de mucha gravedad.-Doctor Manuel Andrés y Soria.» De la enfermería de la plaza fue trasladado al Hospital General, donde murió a las cuatro de la mañana del día (05-05-1852). Y el último se llamó Cabrito, de don Joaquín Pérez de la Concha –su antigüedad es del (09-05-1869) y sus Herederos se presentaron en Madrid el (07-10-1900)-, fue lidiado en Valverde del Camino (Huelva, España), el año 1895, tomó 14 varas y mató ocho caballos, llegando noble a la muerte.

8. Cabileño:

José Mejías Jiménez (Bienvenida) y Antonio Mejías Jiménez (Bienvenida) alternaron el (19-04-1942) en Madrid en un mano a mano; día que Antonio recibió la alternativa de manos de su hermano, que le cedió el toro, llamado Cabileño. En esa corrida se lidiaron cinco toros de los Hijos de don Eduardo I Miura y uno del duque de Tovar, aunque otros críticos dicen que fue de de don José Luis Pablo Romero. Cabileño fue de Miura y el llamado Colombiano, de Pablo Romero, destacó dentro de un bravísimo encierro y al que le dieron las mulillas dos vueltas al ruedo entre clamorosas ovaciones. Como dato poco frecuente fue rematado en la suerte de recibir por el diestro José Mejías (Bienvenida), al que se le concedieron las dos orejas de su enemigo.

Antonio Mejías Jiménez (Bienvenida), matador de toros, nacido en Caracas (Venezuela) el (25-06-1922), y ha sido, de todos los toreros que ha dado la casa Bienvenida, el más puro, el más fino y más clásico de todos ellos. Se presentó en Madrid como novillero el (03-08-1939), y repitiendo actuación el (18-09-1941), alcanzó tan resonante triunfo, que esto hizo que se pensara en su alternativa, la cual tomó en esta misma plaza el (09-04-1942). Toreó en la Plaza Real de El Puerto de Santa María en 8 ocasiones, logrando cortar sólo 4 orejas y saliendo dos veces en hombros por la Puerta Grande: la primera el (18-07-1971), tras cortar dos orejas; y la segunda, el (12-08-1973), después de cortar otras dos orejas.

9. Cabrereño:

Francisco Herrera Rodríguez (Curro Guillén) y Juan León (Leoncillo) alternaron en Madrid el (21-05-1820); día que falleció en la plaza de Ronda Curro Guillén, nacido en Utrera (Sevilla) el (19-10-1775), falleció en la plaza de Ronda (Málaga) la tarde del citado día, a los cuarenta y cinco años de edad. Según El Clarín, núm. 13, página 99, la muerte del diestro fue de la manera siguiente: “Rompió la plaza el primer toro, que era de la famosa ganadería de Cabrera -al que podríamos llamar Cabrereño, para que su fatídico protagonismo pase a la historia-, de pelaje retinto, de siete años; estaba flaco y de calidad blando; tomó una vara de Joaquín Zapata, otra de Sebastián Miguez y otra de José Doblado; le pusieron cuatro pares de banderillas por el llamado el Fraile de Santa Lucía –banderillero asesinado en la calle madrileña de Relatores, el año 1829- y Arjona –padre del primer espada Francisco Arjona Guillén (Cúchares); salió a matarlo Herrera Guillén, que vestía rosa bordado de abalorios de distintos colores; le dio un pase al natural, y quedando el toro un poco atravesado, con la cabeza a las tablas, lo enderezó con la muleta, y al cuadrarse lo citó un poco largo con el ánimo de recibirlo, y encampanado el bicho sin acudir a la llamada, dio dos pases de frente y le arrancó dándole un pinchazo muy bajo al lado contrario, y la fiera lo enganchó por la llana del muslo derecho, y lo arrojó contra las tablas quedando un poco recostado en ellas como unos instantes; en esto el toro de desengañó y le arrancó, enganchándole sobre firme con el cuerno izquierdo por el vacío derecho, introduciéndole más de dos terceras partes del asta. Téngase presente, y esta circunstancia es muy importante, que el intrépido Juan León, antes de la cogida, se echó encima del toro; pero fue enganchado por el hombrillo derecho, y salió, y salió la fiera hacia los medios con cada uno de estos lidiadores en el pitón. En un derrote que tiró los arrojó a la arena, y levantándose del suelo primero Guillén que León, se dirigió con pasos vacilantes a la enfermería, que distaba a unos diez pasos, y al entrar al callejón expiró en los brazos de Francisco Caamaño, contratista de caballos en aquellas funciones y amigo íntimo del difunto. Del momento de la cogida al de expirar no pasaron dos minutos.”

10.1 Cabrero:

El burel de la ganadería española de don Raimundo Díaz, llamado Cabrero, que se lidió en Soria el (03-10-1881), tomó 22 varas (*) sin volver la cara, dio 10 caídas a los picadores, mató siete (**) caballos y mandó a la enfermería al picador Román de la Rosa.

(*) Un total de 18 astado conforman la lista de que recibieron tal número de varas, siendo el primero el llamado Sombrerero, de pelo retinto de la ganadería de don Elías Gómez lidiado el (05-05-1851) en segundo lugar, en la Plaza de Toros de Madrid, por el diestro Cayetano Sanz, que remató además a Archivel, retinto oscuro, de la ganadería del marqués de Casa-Gaviria, tomó 19 varas del Pelón y José Trigo. Y el último se llamó Cabrero, de don Raimundo Díaz, que se lidió en Soria el (03-10-1881), tomó dichas varas sin volver la cara, dio 10 caídas a los picadores. mató siete caballos y mandó a la enfermería al picador Román de la Rosa.

(**) La lista de los toros que mataron siete caballos alcanza la cifra de 54. El primero se llamó Boticario, lidiado en Madrid el (26-05-1878), en una corrida extraordinaria a beneficio del Hospital Provincial. Mató en siete varas siete caballos. Estando en la ganadería se escapó en una ocasión y mató 11 pares de mulas de labor. El último lo lidió a muerte Juan Silveti Mañón, la tarde del día (07-02-1915), y se llamó Bailaor, de la ganadería zacatecana de San Mateo, de don Antonio Llaguno González. Su nombre quedó grabado en la mente de todos los aficionados de aquella época, que asistieron al coso de El Toreo de la Condesa, en la ciudad de México, D. F., ya que, además de su bravura y nobleza, protagonizó el caso insólito de que matar siete caballos, mismos que quedaron esparcidos por la arena, sin que los espectadores dieran crédito a lo que estaban viendo.


11.2 Cabrero:

El (01-04-1883) banderilleó Manuel Martínez (Manene) en la primera de abono, haciendo su trabajo de segundas con su cuñado Juan Molina al primer toro de Benjumea, de nombre Cabrero, berrendo en negro, con un soberbio par al cuarteo, después de llegarle a la cabeza paso a aso, cuadrar fina y gallardamente y salir limpio. Al cuarto toro, de nombre Cochinito, negro, le colocó dos extraordinarios pares, y en las corridas inmediatamente posteriores a aquélla se hizo popular, colocándose pronto entre los primeros banderilleros con facilidad, a pesar de estar entonces Rafael Guerra (Guerrita) en plena campaña brillante con los palos. Su arrogante figura, enjuta de carne, se captó las simpatías de la afición madrileña, y al finaliza aquella temporada ya era un banderillero de renombre. Él fue el elemento más brillante en la cuadrilla de Rafael Molina (Lagartijo) durante las temporadas de 1883, 1884 y 1885, a pesar de figurar en ella José Gómez (Gallo) y Juan Molina, y desde mediados de 1884 Rafael Bejarano Carrasco (Torerito), diestros los tres de extraordinaria valía. En esa misma corrida se lidió el astado de la misma ganadería llamado Regajero. Con gran bravura y poder llegó 13 veces a los jinetes, ocasionó cuatro tumbos y despachó cuatro caballos.

12.3 Cabrero:

Se lidió Cabrero el día del Corpus, el (15-06-1892), en la Plaza de Toros Vista-Alegre, de Bilbao. Al salir al ruedo, por su estampa hermosa, cárdeno claro, le fue tributado una ovación a uno de los ganaderos que ocupaba un palco, que sin duda era don Fernando Pérez, padre de don Antonio Pérez y Hnos. (*), pues este no debutó como ganadero hasta 1911, por lo que debe tratarse de su padre don Fernando, de cuya ganadería procedería el notable astado.

(*) Con divisa amarilla, azul y encarnada, y señal: puerta y hendida en las dos orejas, procede de la que en 1893 formó el portugués don Luis de Gama, con vacas y sementales de Murube, que heredó su hijo don Antonio, de la que formara con vacas del duque de Veragua XIV y toros de Miura, y con una singular y genial visión de futuro, eliminó lo heredado y, en 1911, formó su propia ganadería con la adquirida a Gama, que trajo de Portugal. Con estas reses debutó como ganadero en Alicante el (07-07-1911), siendo Manuel Mejías (el Padre Negro) el diestro que lidiara su primer toro, de nombre Marqués, cuya cabeza se conserva en San Fernando.

13.4 Cabrero:

El toro de la ganadería española de don Máximo Hernán Rozalén (*), de nombre Cabrero, fue jugado en Hellín (Albacete, España) y después de matar dos caballos, dio en los tableros, rompiéndose un asta -expresión que significa lo mismo que cuerno: «...fondillo y pretina ha penetrado tan solo el asta...» (Juan María Maury. «Esvero y Almedora.»)- a pesar de ello continuó recibiendo varas y despachó dos caballos más. Carecemos de la fecha.

(*) Presentó por primera vez sus toros en la nueva Plaza de Toros de Madrid el (16-10-1887). Su dehesa brava se encontraba en Miraflores de la Sierra, en la región de Colmenar (Madrid) en donde también hubo ganaderías de casta, entre ellas, la de don Tiburcio Arroyo; la de la viuda de Criado Freire y de don Dámaso González. A la izquierda, un poco retirado, está El Prao del Señor, uno de los escaparates que los ganaderos colmenareños tenían para presentar los toros a las empresas. A la linde Las Grajeras, finca que compró don Félix Gómez, con el dinero que se ahorró de tabaco y barbería. Cerca se ven unos magníficos cuarteles edificados en fincas que fueron de la familia Gómez. Al fondo la pintoresca ladera de Grajal, la parte más hermosa, verde y arbolada del extenso término municipal de Colmenar Viejo (Madrid). Todos los ganaderos tenían allí fincas, propias y arrendadas, para la manutención de sus reses bravas, sobresaliendo las de Bañuelos, Aleas y Máximo Hernán.

14.5 Cabrero:

El (23-05-1918) se despidió de los toros el matador madrileño Vicente Pastor y Durán, reconocido por toda la afición de España como un buen espada, todo voluntad y corazón, que estoqueó ese día el primer toro de la tarde, en la tradicional corrida del Montepío de Toreros, llamado Cabrero, de la ganadería del duque de Veragua XV (*), y que mató de un pinchazo, una estocada caída y un descabello, tras una faena de muleta con la izquierda.

(*) Es común el desconocimiento que encierra referirse en las crónicas simplemente diciendo que el toro pertenecía a la ganadería de Veragua. Para evitar tan ambigua procedencia, nos permitimos aclararle a los aficionados lo siguiente. La ganadería la iniciaron los duques de Veragua XIII y Osuna III: Del (04-07-1836) al (28-09-1850); después pasó a mano del duque de Veragua XIII: De (28-09-1850) al (24-04-1867), la heredó su hijo el duque de Veragua XIV: De (24-04-1867 al (17-09-1911), y por último la heredó su hijo primogénito el duque de Veragua XV: De 1911-1929.


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