José Manuel Femenia

José Manuel Femenia

Informador taurino

21 Enero 2020

Una Centuria de Joselito El Gallo

Este año se cumple en el mundo de la tauromaquia una efeméride sin parangón; se conmemora el centésimo aniversario de la muerte en la plaza de Talavera de La Reina de José Gómez Ortega “El Gallo”.

 

De Joselito como se le conoció siempre, o “Gallito”, como se anunciaba en los carteles de toros, pues el llamado Gallo fue el primogénito Rafael conocido también como el divino clavo el que se apoderó del apellido paterno.

 

Del pequeño de la saga; Gallito, se comentaba que fue un niño precoz en la tauromaquia, llevando el toreo en la sangre, pues provenía de una extensa dinastía de toreros. Pero el menor de la prole destacó pronto, y con tanta fama que lo llamaron sin ningún ápice de duda: El Rey de los Toreros.

 

El benjamín de los Gallo fue un torero muy completo. Natural de Gelves en Sevilla, hermano de la Hermandad de la Macarena, pues hasta la ilustre y venerada imagen vistió luto tras el trágico fallecimiento del torero, quedando sus restos enterrados en un espectacular mausoleo situado en el cementerio de San Fernando en la capital andaluza.

 

Joselito fue un lidiador excelente, contemporáneo a otro genio coetáneo apodado el Pasmo de Triana, que cambió los cánones de la tauromaquia de la época con su extrema quietud ante el cornúpeta. Los dos eran rivales en las plazas, pero muy, muy amigos en la vida; ambos están considerados como los mejores diestros de todas las épocas, y fueron los progenitores de la llamada Edad de Oro del Toreo.

 

En los tiempos de Gallito la lidia era muy diferente a la que conocemos hoy en día. Dicho toreo se hacía sobre las piernas, trasteando, acotando las embestidas de un toro que no solía pasar, y que poco obedecía a los toques de la muleta. Joselito era un lidiador muy completo, puesto que sus temerarios quites desataban el fervor del respetable.

 

También fue un excelente banderillero, emocionando al público con su estilo a la hora de colocar los rehiletes. Con la muleta era un magnífico lidiador, grandioso y gallardo, y un excelente estoqueador, sobre todo en un tiempo en que los diestros eran matadores de toros con mayúsculas. Por todo lo que derrochaba en las plazas, el prematuro maestro se ganó el respeto de todos, a pesar de su juventud. Tenía tanto conocimiento de su antagonista el toro, que de él se decía que lo había parido una vaca. Aunque ese axioma que se ganara tarde tras tarde le fuera truncado por un astado, de nombre Bailador, aquella aciaga tarde de un 16 de mayo de 1.920.

 

Joselito El Gallo también fue uno de los pioneros a la hora de acudir a las dehesas del bravo, y junto a los ganaderos de su tiempo, en los tentaderos, buscar un ejemplar adecuado para esa lidia requerida de otrora época.

 

Nuestro querido Puerto de Santa María quedará unido al torero hispalense por una frase que dejara para la historia, una sentencia para la posteridad que se encuentra plasmada en un mosaico hecho de losas en el interior de nuestra Plaza Real, en la cual Joselito pronunciara: “Quien no ha visto toros en El Puerto, no sabe lo que es un día de toros”. Por esas palabras podemos deducir que al diestro le gustaba nuestra tierra, y sobre todo hacer el paseíllo en nuestro coso.

 

Gracias al enorme trabajo de recopilación cronística de José Manuel Rojas Guillén en su libro “Un Día de Toros”, podemos mencionar con certeza que Gallito toreó en nuestro coso Real un total de siete tardes.

 

Una de ellas, la primera que tuvo lugar en 1.912, lo hizo como novillero, presentándose ante la afición del Puerto. Las seis restantes, Gallito lo hizo ya doctorado en el arte de Cúchares. Joselito no triunfo todas las tardes que estuvo acartelado en nuestra localidad, aunque los trofeos tampoco se otorgaban como a día de hoy. Pero el torero sí conoció la grandeza de salir a hombros por la puerta grande, dejando el maestro de Gelves su impronta de torero inteligente, poderoso y gallardo en los pétreos y poblados tendidos portuenses.

 

Destacar la tarde del 26 de marzo de 1.916, donde nuestro municipio vivió un mano a mano entre los dos mitos históricos como fueran Joselito y Belmonte, homónimos de esa bella profesión, donde ambos se batieron el cobre sobre el albero ante aficiones afines a ambas tauromaquias, y dejando ese cartel para los anales históricos de nuestra localidad.

 

 

Gracias no solamente a las actuaciones de Gallito, sino también a sus palabras con la afamada frase pronunciada, poniendo a El Puerto como ejemplo en el ámbito del toreo, entidades taurinas como De Sal y Oro o la Asamblea Taurina de Cádiz unidas con la Concejalía de la Plaza de Toros de El Puerto de Santa María se volcarán este año 2.020, fecha en la que se cumple el cien aniversario del fallecimiento del matador de toros, con múltiples actos recordatorios de la figura de tan magno taurómaco, anunciado en los carteles como Joselito Gómez “Gallito”, y apodado a ley: “El Rey de los Toreros”.

 

José Manuel Femenía Martín

El Puerto - Enero 2020

 




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