Origen y Evolución del Toreo

Num. 24 Origen de la Fiesta de los Toros - Cronología Hístorica en España (Siglo XVI (1528-1549)

1528:

Las primeras fiestas reales de toros que se celebraron en Madrid en el reinado de Carlos V fueron el día (20-04-1528), con motivo de haberse jurado el anterior en San Jerónimo, príncipe de Asturias, su hijo Felipe II, a los diez meses de edad: la corrida fue en el Campo del Moro y el Emperador, protector de la fiesta brava, rompió tres lanzas picando al primer toro, siguiéndole después que él, en los demás, muchos grandes ricamente vestidos y en bien enjaezados caballos. Dentro de la misma celebración el Emperador, a fuerza de picador afamado que mataba los toros de una lanzada, como lo realizó en la plaza de Valladolid en las fiestas por el nacimiento, en 1527, de Felipe II, cuyo príncipe, a pesar de su genio tétrico y religioso fue también siguiéndole después que él, en los demás, muchos grandes ricamente vestidos y en bien enjaezados caballos. No se sabe de la celebración de más fiestas de este tipo que las ordinarias dos veces al año y que se verificaban en la plaza del Prado de San Jerónimo, citada con anterioridad.

1529:

Para precisar fechas, nombres y lugares del nacimiento exacto de las corridas de toros en México, cubriendo así la curiosidad de muchos lectores aficionados, señalaremos que le ilustre erudito don Nicolás Rancel, nacido en León (Estado de Guanajuato), consigna en su famosa obra: Historia del Toreo en México. Época Colonial, 1529-1821, que la primera corrida de toros que se realizó en territorio de Anáhuac fue el (13-08-1529), para festejar a San Hipólito, además del paseo del Pendón, en la Plaza Mayor de la ciudad de México, se instituyó oficialmente las corridas de toros.

Sin embargo, el también notable historiador e investigador mexicano don José de Jesús Núñez y Domínguez, encontró en otra obra editada muchos años antes, que la primera corrida históricamente se celebró el (24-06-1526), con motivo de las tradicionales Fiestas de San Juan Bautista. Esta diferencia en las fechas está narrada por el último historiador citado en su espléndida Historia y Tauromaquia Mexicanas, que fue editada el año 1944 por Ediciones Botas, transcribiéndose dicho relato en la página número 12. Así que, un día de San Juan Bautista arrancaron en México las corridas de toros.

En otra crónica se cita: “El miércoles (11-08-1529) un grupo de autoridades de alto rango, en solemne reunión, acordó que anual y en honor del señoor San Hipólito, en cuyo día se ganó la ciudad de México, se corrieron siete toros y dos de ellos pasaron por a amor de Dios a los hospitales y asilos. Desde 1535 no hubo llegada de virrey nuevo sin varios días de corridas. Toros embolados y las cucañas divertían mucho a todo el mundo. Los alcaldes mandaban teñir de rojo las mantas para las fiestas. Unos capeaban y otros rejoneaban. Los virreyes, en su mayoría, también querían participar. Uno de ellos, don Luis de Velasco, gobernador desde 1550 hasta 1564, tomó el mando de la primera cuadrilla torera y fua la máxima autoridad pisando el coso con garbo y valentía. Un hijo suyo, también virrey, confirmó el dicho de que la dinastía de los Velasco, “lindos hombres a caballo”, tenía sangre torera.

En Perú, donde Francisco Pizarro llegó en 1532, se celebró la primera corrida de toros en 1538. En la familia del conquistador hubo algún rejoneador. En Colombia se dieron corridas de toros en honor de los obispos de Cartagena de Indias y Santa María, con ocasión de un Concilio, el (20-08-1583). En Venezuela se corrieron toros en Caracas desde enero de 1573. En Cuba se dieron corridas en 1538, siendo muy populares la de Santiago; en La Habana la primera corrida se celebró en honor de San Cristóbal en 1569. Hubo durante algún tiempo más plazas en La Perla de las Antillas que en todo el territorio mexicano. El decreto de un sargento yanqui, ascendido a graduación superior, prohibió las corridas en Cuba desde 1898. En Chile los festejos datan de 1555. En Ecuadro desde 1549 por los menos. En Guatemala desde 1557, aunque ya en el acto de fundar la primera ciudad de Santiago de los Caballeros, el (22-11-1527), se acordó conmemorar las fiestas del santo patrono con toros cuando los hubiere. Éste es, a grandes trazos, el origen de las corridas de toros en la América Española.

1532:

Para precisar fechas, nombres y lugares del nacimiento exacto de las corridas de toros en México, cubriendo así la curiosidad de muchos lectores aficionados, señalaremos que le ilustre erudito don Nicolás Rancel, nacido en León (Estado de Guanajuato), consigna en su famosa obra: Historia del Toreo en México. Época Colonial, 1529-1821, que la primera corrida de toros que se realizó en territorio de Anáhuac fue el (13-08-1529), para festejar a San Hipólito, además del paseo del Pendón, en la Plaza Mayor de la ciudad de México, se instituyó oficialmente las corridas de toros.

Sin embargo, el también notable historiador e investigador mexicano don José de Jesús Núñez y Domínguez, encontró en otra obra editada muchos años antes, que la primera corrida históricamente se celebró el (24-06-1526), con motivo de las tradicionales Fiestas de San Juan Bautista. Esta diferencia en las fechas está narrada por el último historiador citado en su espléndida Historia y Tauromaquia Mexicanas, que fue editada el año 1944 por Ediciones Botas, transcribiéndose dicho relato en la página número 12. Así que, un día de San Juan Bautista arrancaron en México las corridas de toros.

En otra crónica se cita: “El miércoles (11-08-1529) un grupo de autoridades de alto rango, en solemne reunión, acordó que anual y en honor del señor San Hipólito, en cuyo día se ganó la ciudad de México, se corrieron siete toros y dos de ellos pasaron por a amor de Dios a los hospitales y asilos. Desde 1535 no hubo llegada de virrey nuevo sin varios días de corridas. Toros embolados y las cucañas divertían mucho a todo el mundo. Los alcaldes mandaban teñir de rojo las mantas para las fiestas. Unos capeaban y otros rejoneaban. Los virreyes, en su mayoría, también querían participar. Uno de ellos, don Luis de Velasco, gobernador desde 1550 hasta 1564, tomó el mando de la primera cuadrilla torera y fue la máxima autoridad pisando el coso con garbo y valentía. Un hijo suyo, también virrey, confirmó el dicho de que la dinastía de los Velasco, “lindos hombres a caballo”, tenía sangre torera.

En Perú, donde Francisco Pizarro llegó en 1532, se celebró la primera corrida de toros en 1538. En la familia del conquistador hubo algún rejoneador. En Colombia se dieron corridas de toros en honor de los obispos de Cartagena de Indias y Santa María, con ocasión de un Concilio, el (20-08-1583). En Venezuela se corrieron toros en Caracas desde enero de 1573. En Cuba se dieron corridas en 1538, siendo muy populares la de Santiago; en La Habana la primera corrida se celebró en honor de San Cristóbal en 1569. Hubo durante algún tiempo más plazas en La Perla de las Antillas que en todo el territorio mexicano. El decreto de un sargento yanqui, ascendido a graduación superior, prohibió las corridas en Cuba desde 1898. En Chile los festejos datan de 1555. En Ecuador desde 1549 por los menos. En Guatemala desde 1557, aunque ya en el acto de fundar la primera ciudad de Santiago de los Caballeros, el (22-11-1527), se acordó conmemorar las fiestas del santo patrono con toros cuando los hubiere. Éste es, a grandes trazos, el origen de las corridas de toros en la América Española.

1535:

Para precisar fechas, nombres y lugares del nacimiento exacto de las corridas de toros en México, cubriendo así la curiosidad de muchos lectores aficionados, señalaremos que le ilustre erudito don Nicolás Rancel, nacido en León (Estado de Guanajuato), consigna en su famosa obra: Historia del Toreo en México. Época Colonial, 1529-1821, que la primera corrida de toros que se realizó en territorio de Anáhuac fue el (13-08-1529), para festejar a San Hipólito, además del paseo del Pendón, en la Plaza Mayor de la ciudad de México, se instituyó oficialmente las corridas de toros.

Sin embargo, el también notable historiador e investigador mexicano don José de Jesús Núñez y Domínguez, encontró en otra obra editada muchos años antes, que la primera corrida históricamente se celebró el (24-06-1526), con motivo de las tradicionales Fiestas de San Juan Bautista. Esta diferencia en las fechas está narrada por el último historiador citado en su espléndida Historia y Tauromaquia Mexicanas, que fue editada el año 1944 por Ediciones Botas, transcribiéndose dicho relato en la página número 12. Así que, un día de San Juan Bautista arrancaron en México las corridas de toros.

En otra crónica se cita: “El miércoles (11-08-1529) un grupo de autoridades de alto rango, en solemne reunión, acordó que anual y en honor del señor San Hipólito, en cuyo día se ganó la ciudad de México, se corrieron siete toros y dos de ellos pasaron por a amor de Dios a los hospitales y asilos. Desde 1535 no hubo llegada de virrey nuevo sin varios días de corridas. Toros embolados y las cucañas divertían mucho a todo el mundo. Los alcaldes mandaban teñir de rojo las mantas para las fiestas. Unos capeaban y otros rejoneaban. Los virreyes, en su mayoría, también querían participar. Uno de ellos, don Luis de Velasco, gobernador desde 1550 hasta 1564, tomó el mando de la primera cuadrilla torera y fue la máxima autoridad pisando el coso con garbo y valentía. Un hijo suyo, también virrey, confirmó el dicho de que la dinastía de los Velasco, “lindos hombres a caballo”, tenía sangre torera.

En Perú, donde Francisco Pizarro llegó en 1532, se celebró la primera corrida de toros en 1538. En la familia del conquistador hubo algún rejoneador. En Colombia se dieron corridas de toros en honor de los obispos de Cartagena de Indias y Santa María, con ocasión de un Concilio, el (20-08-1583). En Venezuela se corrieron toros en Caracas desde enero de 1573. En Cuba se dieron corridas en 1538, siendo muy populares la de Santiago; en La Habana la primera corrida se celebró en honor de San Cristóbal en 1569. Hubo durante algún tiempo más plazas en La Perla de las Antillas que en todo el territorio mexicano. El decreto de un sargento yanqui, ascendido a graduación superior, prohibió las corridas en Cuba desde 1898. En Chile los festejos datan de 1555. En Ecuador desde 1549 por los menos. En Guatemala desde 1557, aunque ya en el acto de fundar la primera ciudad de Santiago de los Caballeros, el (22-11-1527), se acordó conmemorar las fiestas del santo patrono con toros cuando los hubiere. Éste es, a grandes trazos, el origen de las corridas de toros en la América Española.

1538:

Para precisar fechas, nombres y lugares del nacimiento exacto de las corridas de toros en México, cubriendo así la curiosidad de muchos lectores aficionados, señalaremos que le ilustre erudito don Nicolás Rancel, nacido en León (Estado de Guanajuato), consigna en su famosa obra: Historia del Toreo en México. Época Colonial, 1529-1821, que la primera corrida de toros que se realizó en territorio de Anáhuac fue el (13-08-1529), para festejar a San Hipólito, además del paseo del Pendón, en la Plaza Mayor de la ciudad de México, se instituyó oficialmente las corridas de toros.

Sin embargo, el también notable historiador e investigador mexicano don José de Jesús Núñez y Domínguez, encontró en otra obra editada muchos años antes, que la primera corrida históricamente se celebró el (24-06-1526), con motivo de las tradicionales Fiestas de San Juan Bautista. Esta diferencia en las fechas está narrada por el último historiador citado en su espléndida Historia y Tauromaquia Mexicanas, que fue editada el año 1944 por Ediciones Botas, transcribiéndose dicho relato en la página número 12. Así que, un día de San Juan Bautista arrancaron en México las corridas de toros.

En otra crónica se cita: “El miércoles (11-08-1529) un grupo de autoridades de alto rango, en solemne reunión, acordó que anual y en honor del señor San Hipólito, en cuyo día se ganó la ciudad de México, se corrieron siete toros y dos de ellos pasaron por a amor de Dios a los hospitales y asilos. Desde 1535 no hubo llegada de virrey nuevo sin varios días de corridas. Toros embolados y las cucañas divertían mucho a todo el mundo. Los alcaldes mandaban teñir de rojo las mantas para las fiestas. Unos capeaban y otros rejoneaban. Los virreyes, en su mayoría, también querían participar. Uno de ellos, don Luis de Velasco, gobernador desde 1550 hasta 1564, tomó el mando de la primera cuadrilla torera y fue la máxima autoridad pisando el coso con garbo y valentía. Un hijo suyo, también virrey, confirmó el dicho de que la dinastía de los Velasco, “lindos hombres a caballo”, tenía sangre torera.

En Perú, donde Francisco Pizarro llegó en 1532, se celebró la primera corrida de toros en 1538. En la familia del conquistador hubo algún rejoneador. En Colombia se dieron corridas de toros en honor de los obispos de Cartagena de Indias y Santa María, con ocasión de un Concilio, el (20-08-1583). En Venezuela se corrieron toros en Caracas desde enero de 1573. En Cuba se dieron corridas en 1538, siendo muy populares la de Santiago; en La Habana la primera corrida se celebró en honor de San Cristóbal en 1569. Hubo durante algún tiempo más plazas en La Perla de las Antillas que en todo el territorio mexicano. El decreto de un sargento yanqui, ascendido a graduación superior, prohibió las corridas en Cuba desde 1898. En Chile los festejos datan de 1555. En Ecuador desde 1549 por los menos. En Guatemala desde 1557, aunque ya en el acto de fundar la primera ciudad de Santiago de los Caballeros, el (22-11-1527), se acordó conmemorar las fiestas del santo patrono con toros cuando los hubiere. Éste es, a grandes trazos, el origen de las corridas de toros en la América Española.

1549:

Para precisar fechas, nombres y lugares del nacimiento exacto de las corridas de toros en México, cubriendo así la curiosidad de muchos lectores aficionados, señalaremos que le ilustre erudito don Nicolás Rancel, nacido en León (Estado de Guanajuato), consigna en su famosa obra: Historia del Toreo en México. Época Colonial, 1529-1821, que la primera corrida de toros que se realizó en territorio de Anáhuac fue el (13-08-1529), para festejar a San Hipólito, además del paseo del Pendón, en la Plaza Mayor de la ciudad de México, se instituyó oficialmente las corridas de toros.

Sin embargo, el también notable historiador e investigador mexicano don José de Jesús Núñez y Domínguez, encontró en otra obra editada muchos años antes, que la primera corrida históricamente se celebró el (24-06-1526), con motivo de las tradicionales Fiestas de San Juan Bautista. Esta diferencia en las fechas está narrada por el último historiador citado en su espléndida Historia y Tauromaquia Mexicanas, que fue editada el año 1944 por Ediciones Botas, transcribiéndose dicho relato en la página número 12. Así que, un día de San Juan Bautista arrancaron en México las corridas de toros.

En otra crónica se cita: “El miércoles (11-08-1529) un grupo de autoridades de alto rango, en solemne reunión, acordó que anual y en honor del señor San Hipólito, en cuyo día se ganó la ciudad de México, se corrieron siete toros y dos de ellos pasaron por a amor de Dios a los hospitales y asilos. Desde 1535 no hubo llegada de virrey nuevo sin varios días de corridas. Toros embolados y las cucañas divertían mucho a todo el mundo. Los alcaldes mandaban teñir de rojo las mantas para las fiestas. Unos capeaban y otros rejoneaban. Los virreyes, en su mayoría, también querían participar. Uno de ellos, don Luis de Velasco, gobernador desde 1550 hasta 1564, tomó el mando de la primera cuadrilla torera y fue la máxima autoridad pisando el coso con garbo y valentía. Un hijo suyo, también virrey, confirmó el dicho de que la dinastía de los Velasco, “lindos hombres a caballo”, tenía sangre torera.

En Perú, donde Francisco Pizarro llegó en 1532, se celebró la primera corrida de toros en 1538. En la familia del conquistador hubo algún rejoneador. En Colombia se dieron corridas de toros en honor de los obispos de Cartagena de Indias y Santa María, con ocasión de un Concilio, el (20-08-1583). En Venezuela se corrieron toros en Caracas desde enero de 1573. En Cuba se dieron corridas en 1538, siendo muy populares la de Santiago; en La Habana la primera corrida se celebró en honor de San Cristóbal en 1569. Hubo durante algún tiempo más plazas en La Perla de las Antillas que en todo el territorio mexicano. El decreto de un sargento yanqui, ascendido a graduación superior, prohibió las corridas en Cuba desde 1898. En Chile los festejos datan de 1555. En Ecuador desde 1549 por los menos. En Guatemala desde 1557, aunque ya en el acto de fundar la primera ciudad de Santiago de los Caballeros, el (22-11-1527), se acordó conmemorar las fiestas del santo patrono con toros cuando los hubiere. Éste es, a grandes trazos, el origen de las corridas de toros en la América Española.


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