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Moreno y Calvo puerta grande en Valencia

Moreno y Calvo puerta grande en Valencia

26 Julio 2009


Valencia
. 7ª de Feria. Un tercio. Toros de Adolfo Martín, bien presentados. 1º, 2º complicados. El resto, nobles y con clase
Juan José Padilla, saludos y oreja.
José Luis Moreno, oreja y oreja.
José Calvo, oreja y oreja



FICHA DEL FESTEJO

TOROS:

Toros de Adolfo Martín, desiguales de presencia, algunos algo anovillados -en realidad el único que lució cuajo de toro fue el cuarto- pero dentro de la seriedad que lucieron en lo que a pitones se refiere, y de juego también variado. Hubo tres y tres. Difíciles, primero, segundo y quinto. Los otros tres "se dejaron" mucho.

ESPADAS:

Juan José Padilla: estocada casi entera y descabello (ovación); y estocada (oreja).

José Luis Moreno: gran estocada (oreja con petición de la segunda); y estocada habilidosa (oreja).

José Calvo: media estocada (oreja); y estocada casi entera (oreja).

INCIDENCIAS:

La plaza tuvo casi media entrada en tarde agradable. Los diestros José Luis Moreno y José Calvo pusieron broche triunfal a la feria de San Jaime, hoy en Valencia, tras cortar dos orejas cada uno y salir a hombros en la única corrida "torista" del ciclo, la de Adolfo Martín, en la que también Juan José Padilla paseó un apéndice. En cuadrillas, saludó José Manuel Montoliú después de un par y medio al sexto por un desproporcionado cariño del paisanaje. Antes de romper el paseíllo, las cuadrillas destocadas y el público en pie guardaron un minuto de silencio para recordar el decimotercer aniversario de la muerte del banderillero Curro Valencia en este ruedo.


 

CRÓNICA DEL FESTEJO

Zambombazo de Moreno y Calvo pide paso

La corrida de Adolfo Martín cumplió de sobra el capítulo torista de la feria. Notable en todo. La importancia del envío, a pesar de sus escurridas anatomías, estuvo en todo caso en las puntas presumiblemente intactas que lucieron los seis toros. Una corrida astifina y limpia de pitones -qué contraste con otras dos que mataron las figuras en esta misma feria-, seria y espectacular (de espectáculo), que se movió y tuvo interés de principio a fin.

Cinco orejas se cortaron, y todavía pudieron ser seis si el presidente atiende la petición del doble trofeo para José Luis Moreno en el segundo de la tarde.

Un José Luis Moreno cumbre en todo. Su primera faena, entre la heroicidad y el buen toreo. Tenía mucho que torear el de Adolfo, que "se metía" por los dos pitones. Y estuvo muy comprometido el rubio torero cordobés que se había llevado un tremendo susto al resbalar con el capote en el recibo.

Muy cruzado y presentando la muleta muy plana. Fue el secreto para que el toro terminara echándose para adelante. Aguantó Moreno una barbaridad. De miedo. Pero sin desdeñar las formas, con mucha torería. Parece mentira, con la condición del toro. Al final se impuso la verdad, el coraje y la buena técnica de Moreno, que entró también a matar con el corazón por delante. A matar o morir, y de hecho salió el torero por los aires. El toro, a su vez, rodado. Fueron la faena de la feria y la estocada de la feria. Y a un toro de mucho cuidado. No se entiende cómo le dieron sólo una oreja.

Más emotiva aún la faena al quinto, aunque menos compacta en lo artístico. Y es que éste fue una verdadera alimaña, que no había arrancado a embestir cuando ya se estaba volviendo. Toro astifino como toda la corrida y de muy malas ideas. Se la jugó Moreno, muy firme, dispuesto a todo. Y qué mal rato pasó la plaza. El único que no estaba asustado era el torero, esforzado en robar pases increíbles, insistiendo una y otra vez. Fue un puro ¡ay! de clamor, de gran satisfacción por la enorme suficiencia del torero. Cortó la oreja que le franqueó la salida a hombros. Nunca una Puerta Grande tan merecida.

El mismo honor alcanzó José Calvo, eterna esperanza alimentada hoy por la suerte de un lote muy propicio. Los dos mejores astados de Adolfo Martín, con calidad y facilones. Notable la faena al tercero, al que instrumentó un discreto saludo capotero y al que aprovechó también a su manera en la muleta. Pases algo espaciados en la primera parte del trasteo, que ganó en armonía y compás conforme se sucedieron las series a derechas, por donde más a gusto se encontró el torero. Mató bien y le dieron una oreja. En otro contexto habría que advertir que el toro era de dos.

Pero no se trata de ponerle pegas a un torero de escasos contratos. Pues tuvo mérito también lo que le hizo al sexto, al que lanceó con cadencia y ritmo en el saludo. Bonitas verónicas que repitió en el quite posterior. Y templada faena de muleta, de mucha estética aunque -otra vez los "peros"- se dejó notar cierto conservadurismo. Quizás aportó más el toro que el torero, casi siempre fuera de cacho. Fue faena compuestita nada más. Ojalá que esta Puerta Grande le sirva para despegar y tomar vuelo de una vez.

De momento, este camino que emprendió hoy Calvo le debe llevar cuando menos a la próxima Feria de Fallas, que a principio de temporada le abrirá las mejores expectativas de su carrera.

Otro al que hay que premiar contratándole para volver a Valencia por el ciclo fallero de marzo es Padilla, que pudo hacer poco o nada con su "malage" primero, siempre con el freno de mano echado y enterándose de lo que se dejaba atrás.

Pero fue bueno el cuarto, con el que lo bordó de capote, y aunque sin tanta vistosidad y acierto que en el anterior con las banderillas, cuajó una faena de muleta de muy buen corte. Embistió el toro despacio y toreó Padilla con templanza y encanto. Cortó una oreja que vale mucho.
Y el último premio de la tarde, la ovación al mayoral de la ganadería, que salió a saludar antes de ser izados a hombros José Luis Moreno y José Calvo. Ojo a estos dos toreros

J.M. Núiñez - Agencia EFE



 






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