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Resulta
paradójico como casi todo en la vida, que alguien que ha visto en tantas
ocasiones la muerte demasiado cerca, haya sido en un percance tan inesperado
como imprevisible como es la carretera, donde la conciencia le ha hecho
reflexionar sobre algo tan efímero como su propia vida . Jesús, tantas veces
en el patio de cuadrillas , con esa mirada entremezclada en pícaronería y
nobleza, ese brillo especial de alguien feliz en su interior y líder en el
exterior .
Ayer, no había en tus ojos más que cristal y pena, tus palabras casi se
arrastraban en tus cansados labios y en alguna que otra inocente y
desafortunada ocasión sufriste en la multitud algún vaivén que transformaba
tu semblante ya de por sí herido .
Alguien que ha llevado por toda la geografía española la gaditania como un símbolo
de su propia figura y que ha batido records más o menos ortodoxos, ha sufrido
esa sensación del último aliento de su vida. Un torero ante el cual se puede
estar más o menos de acuerdo en sus formas pero ha sido en el momento de mayor
esplendor de su madurez como persona y como torero, donde ha visto cercenada su
propia expansión de ídolo de masas por algo tan banal como el asfalto. Lo
cierto es que resultaba del todo impresionante, como todo un coloso del toreo se
sentía débil y cansado y daba la sensación por tu acuosa mirada que solo tu
sabes en este momento lo que es el sufrimiento de vivir con una terrible coraza
que te oprime el alma. Jesús toda la afición desea que esa recuperación
resulte lo más breve posible pues la juventud que te rebosa y la ilusión son
dos bazas invencibles en la vida y en el toreo .
Demostraste ser un hombre en el ruedo y en la plaza acudiendo, dada tu palabra,
a recoger el galardón que en estos momentos además de ser un trofeo es un
aliento de esperanza, pese a que en en la noche granadina requerían de tu
presencia
.
Una vez más la Tertulia Taurina La Garrocha ha logrado, no solo triunfar con
rotundidad en una gala plagada de amor y pasión a la Fiesta patente en las
palabras más o menos apasionadas desde el corazón de forma profunda, sino que
han logrado devolver una parte de la vida perdida a unos ojos cansados que a
duras penas se mantienen en alto .Lograron que se fundieran en un abrazo, quién
con orgullo, nunca disimulado, nomina el galardón Curro Luque, un abrazo
sincero y cálido entre dos hombres que se sintieron más unidos que nunca por
el lazo inquebrantable de la hombría y de no dejarse ganar nunca la pelea ante
la adversidad.
Enhorabuena
por haber aportado un poco más de vida a un ídolo, hoy de cristal que
todos deseamos vuelva a recuperar el brillo de una mirada triunfadora que
nunca debió perder .
Olga
Pérez Puyana - 14 Diciembre 2001
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