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Se acabo...la temporada 2001, se acaba, solo
queda el rabo de Jaén por desollar. Se doblan capotes y muletas para guardarlos
en el esportón, y se ordenan y cuelgan las espadas, fuera del fundón, para que
dormiten el letargo invernal.
Los aficionados nos pondremos melancólicos recordando faenas, gestas y gestos
de las figuras que mantienen la fiesta, y de los que vienen arreando. Esa
melancolía la apagamos con los actos de las peñas y sobre todo haciendo
presagios de la venidera campaña 2002.
De momento, y mientras ello ocurre, las personas y gentes que alardean de
conocer las estructuras del toreo, harán sus cábalas del dinero que han ganado
los toreros, de los billetes que habrán cogido tal o cual empresario, y de los
sobres que, según piensan, han "trincao" aquel o ese critico...... !!
Que ilusos !!.
A finales de octubre y principios de noviembre, se tasan las canales de la
temporada. El apoderado, convertido en empresario de las carnes, muestra al
torero los pesos de los traseros y delanteros, y le liquida. Muchas veces los
tickes de la balanza no dejan satisfechos a los que se enfundan las taleguillas
bordadas de oro........y llegan los problemas.
Así nace la tópica frase "de común acuerdo y amigablemente, D. fulano y
zutano han roto sus relaciones, zutano será apoderado la próxima temporada por
mengano." y es que a pesar de que son artistas, no cabe duda que los
esfuerzos físicos y mentales, deben tener una recompensa económica, y la
mayoría de las veces, no ven esa presentación a final de la temporada. Por
todo ello desde esta tribuna lanzo esta pregunta, ¿ Quien de los que pisan los
alberos españoles, será capaz de pasar el invierno dignamente. ?. La idea de
muchas gentes es que en este mundillo todo es de color de rosa, !! Que
equivocados están !!, entiendo a muchos que fantasean con el cuento de
Ali-Baba, pero han de saber que la realidad es muy distinta a como la dibujan.
Lo único cierto de todos estos argumentos, es que muchas tardes los toreros
ponen en juego su vida, y que por desgracia, no tienen recompensa a esos
esfuerzos; todos los inviernos contemplaremos los mismos episodios de rupturas y
cambios de cuadrillas, esto esta así..... pero en cuanto vuelva a calentar el
sol, y las esperanzas de la nueva temporada se asome por los tejados de las
plazas de toros, todo se olvidará y nuevamente se pondrá en juego la vida,
para purificar el alma.
Nosotros volveremos a contar las alegrías y sinsabores de este mundillo, y
ellos continuaran enfundándose las taleguillas de la vida y poniéndose el
mundo por montera..... Gracias toreros y suerte para el invierno.
Paco
Moreno - Cuaderno Taurino "Tarde de Toros" Radio Puerto - octubre 2001
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