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En una acto
de
homenaje a la afición no podíamos dejar de reconocer a Victor
Manuel Coronado que es el máximo exponente referente de homenaje
continuo y constante,
a la afición a través de su ilimitada pasión taurina.
Y permítanme que hable en presente porque muchos de nosotros aún
esperamos esa llamada internacional que nos anunciaba que voy
"pa
allá"
tal día o que nos sentamos frente a la pantalla del ordenador
esperando noticias desde el correo electrónico,
que nos decía cuantas orejas y rabos había cortado ese fin de semana,
o en tal o cual feria que estaba anunciado para las próximas fechas,
incapaces de asumir la realidad.
Correos
iberoamericanos que nos recargaban y transmitían precisamente esa
afición desmedida sin limites a su profesión,
era un empedernido bohemio, romántico y de la cual estaba
profundamente enamorado. Tan enamorado que siempre nos hacia
cuestionarnos que tiene este maldito
y
bendito mundo del toro para ciertos profesionales que han dedicado
toda su vida, integra a él .
Un ejemplo de superación y entrega a un mundo tan injusto como
enormemente hermoso que le cautivo desde su nacimiento en 1970 ,
alumno de la escuela de tauromaquia de Cádiz de los más
destacados y tras torear en ella en varios festejos como
El
Bosque , Algeciras y
El
Puerto así como novilladas sin caballos organizados por Paco Dorado,
con Jesús de Fariñas , debuta con picadores en el Puerto el 13 de
septiembre del 92 junto a Joselito de los Reyes y
Juan José
Padilla, no sin antes superar una lesión
en
un accidente de motocicleta que le auguraba y aseguraba no poder
volver a vestir nunca el traje de luces.
Desde entonces,
toreó
unas 40 novilladas estando en el año 93 en blanco y hasta el 95
donde lideraba el escalafón de novilleros .
El Puerto fue testigo de sus primeros pasos y uno de los festejos
mas originales el de la plaza
partida en novillada con Gil Belmonte y J. L. Moreno cortando
una oreja , en ese año triunfal del 95.
Líder en un escalafón de festejos duros y novilladas arduas y
correosas del
conocido valle del terror a contra estilo total con su forma de
concebir el toreo .
Viaja a América en el año 96 para abrirse camino allí junto a un
familiar que residía en la
yeguada azteca de Antonio Ariza,
de su mano,
se presenta
como novillero el día de la Independencia en la México y toma la
alternativa en Texcoco en 1997 el 5 de abril en la feria
internacional del caballo, de la mano de Armillita Chico y Fernando
Ochoa con el toro Generoso numero 42 de la ganadería de
Tequisquiapan .
Con más
de 200 festejos entre Perú Venezuela y México así como Colombia,
con éxitos en ferias como la de Táriba, en San Cristóbal en
Venezuela, San Sebastián o el escapulario de Santa Ursula en la
ciudad de Viraco. Cambió
el dorado albero de El
Puerto,
por el de la plaza de Acho para entrenar,
plaza legendaria y artista testigo de faenas memorables por la que
en su arena han pasado figuras de todas las épocas , la más antigua
de América y la segunda del mundo . No fuimos testigos de sus hasta
seis indultos que logró
en su carrera .Tequilero
de Hacienda Guadalupe y Rancherito de San Salvador en Mexico,
Campesino , Chaviñeco de Comunidad Chaviña en Perú , Neón de Rancho
Grande propiedad de Hugo Alberto Molina en Venezuela y la mejor
faena a su juicio de su vida el 15 de junio del pasado año a
Golondrino numero 33 de Herederos de Iván Rodríguez al que también
perdonó
la vida en Pullo,
en Ayacucho,
proclamándose triunfador de la feria y premio a la mejor faena de
esta en junio del pasado año .Nos quedamos sin saborear el corte de
sus nuevos aires iberoamericanos que nos certificaba con orgullo .
América le aportó
profesional y personalmente lo que España le
había negado, el calor de un
publico siempre cariñoso y entregado con los que se calzan
las zapatillas y,
un espacio donde desarrollar lo que su alma torera llevaba dentro
sin condiciones , sin esperas en despachos siempre cerrados y,
demandando un sitio que le correspondía pisar por derecho propio .
Nunca
fue amante de burocracias para solicitar ese lugar que tanto le
pertenecía , y su orgullo y sensatez torera,
le impedían el reclamar un derecho propio y justo.
Nunca seremos lo suficientemente conscientes de lo querido que era
allí y,
la repercusión de su toreo en Latinoamérica . Prueba de su afición
ilimitada fue su vuelta a España para torear el festival de Apadeni
con todo lo que ello implicó,
donde nunca ceso de hacer llamamientos a la afición para que
acudiese a él, venido expresamente para ello, paradójico no, alguien
que no convive con estos niños portuenses desde hace años recalaba
en nuestros corazones y en nuestra solidaridad como si de un hijo
suyo se tratase.
Gestos y gestas que también desarrolló
muchas en América,
toreando infinidad de festejos benéficos para causas como hospitales
, escuelas , y orfanatos , con toda la necesidad que existe en
aquellas tierras,
gracias a su infinita humanidad . Colaborando a titulo de ejemplo en
la restauración de un tendido maltrecho en la plaza de Cora Cora en
Ayacucho donde toreó su ultimo festejo, a la cual donó un vestido y
un capote de paseo que con la recaudación va a ser restaurada y
pronto llevará
su nombre,
así como la proposición de titulo de hijo predilecto de la ciudad,
en la festividad de las Nieves,
en Agosto.
A todo ello hay que añadir una mirada verdeazulada cristalina y pura,
que transmitía todo lo que puede llegar a ser de maravillosa una
persona y,
una sonrisa franca que sin saber nada de él,
podías vislumbrar su magnifico don de gentes y,
su abierta y clara personalidad cargada de sentido común , sensato y
sincero con una honradez humana y profesional ilimitadas.
Más que amigo de sus más que numerosísimos amigos, supo hacerse un
hueco en el orbe taurino y personal , español y sudamericano , que
lo mismo le hacia sentarse en mesa y mantel con las máximas
personalidades y autoridades del planeta taurómaco
, que con los campesinos y conocedores del campo bravo.
Escapadas inconfesables siempre confesadas con ardor y furor al
campo sin horarios , baños de luna que nos hacían envidiar las
peripecias y emociones ya que nuestro limitado alcance de sólo
aficionados,
no es capaz de asimilar lo sentido , mezclando la belleza de lo
bohemio con lo insensato y picaresco , tentaderos y entrenamientos
tan constantes como vergonzantes a veces para quienes han estado a
su lado como compañeros que nunca le igualaron en ello .
Todo él era
responsabilidad ante los aficionados, el torear le mantenía vivo
lleno de ilusión , florecían sus duendecillos como él siempre decía
. La angustia , el respeto y la satisfacción de la afición , ante
sus actuaciones , miedo , intranquilidad , disfrutar y triunfar ,
magia y apostar , esfuerzo y reconocimiento , palabras sólo verbos
que aglutinan todo el sentir y el espíritu que las circunstancias
del devenir han superado a las de una vida marcada a fuego por un
homenaje de por vida a esta, su afición.
Olga Pérez Puyana
10-02-07 |