TEMPORADA 2005

 

BALANCES EL PUERTO


Rafael Gómez Ojeda
Eva Morales
Carlos V. serrano
Olga Pérez

 

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Daniel Pérez

 

El final de un ciclo


24 agosto 2007


     El ciclo taurino de verano de El Puerto de Santa María, ha tenido una vez más luces y sombras. De nada han servido los errores del pasado. Nuevamente el aficionado ha salido decepcionado de la plaza. Salvo raras excepciones, el resultado artístico inflado por el amable público portuense a base de orejas baratas, ha conseguido maquillar el fracaso ganadero. Como muestra el segundo toro de la suelta del día 19 de agosto, cuando un becerro de Zalduendo salió al ruedo del más que centenario coso portuense. Toda la plaza clamaba el fraude que se estaba cometiendo. El ganadero afirmaba en un medio de comunicación que había sido un error, que ese toro nunca debió salir a la plaza. Sea cierto o no, lo que no es de recibo es que estos señores le hayan perdido el respeto a esta señera plaza y a su afición. ¿Nunca se equivocan enviando cabras a Madrid o a Bilbao?                                                                                              
     En el capítulo novilleril una vez más se viene demostrando que los noveles parece que vienen con los deberes hechos. No dan ni un paso adelante y se suelen mostrar incapaces para salvar los problemas que suelen plantear novillos complicados. Sólo podemos traer la actuación de Miguel Ángel Sánchez como ejemplo de “estar en novillero”. El resto, cortitos y con sifón.

Vista noctura de la Puerta Grande    Por su parte, los matadores de toros en la línea habitual y de esperar. Ponce en figura y mostrando la vergüenza torera que no han tenido la mayoría de los ganaderos. El Cid, cumbre con un manso de Cuvillo. Talavante sobrado con un oficio en plena esfervecencia. Cayetano, torpe donde los haya, se llevó una cornada seria. Castella dando la cara, y resolutivo con la espada, triunfador absoluto. El Juli, arreó en su último toro, para no irse de vacío de este coso real. Manzanares, la de cal y la de arena. López Chaves sorprendió a los que no lo conocían. Fernando Cruz, algo “crudito”, incapaz de solventar un lote complicado. Jesuli de Torrecera voluntarioso pero falto de corridas. Javier Conde en su línea de sainetes y bailes típicos regionales. Finito en versión finiquito, de telonero del mesías. José Tomás, más ruido que nueces, aunque en su haber hay que destacar la movilización masiva de toda la afición española. Caro Gil, alternativa de lujo y excelso con el capote. Y para el final, nuestro paisano Alejandro Morilla, dando la cara las dos tardes y ganándose a pulso una sustitución de lujo. Apenas tenga continuidad podemos tener un gran torero en El Puerto.

    Del apartado ganadero hay que suspender de forma general a los criadores de bravos. Salvo la corrida de Torrealta y toros sueltos de Cebada Gago, el resto muy al límite. No entiendo cómo siguen repitiendo hierros que han dado auténticos petardos en los últimos años en El Puerto. Mientras no haya un giro radical y una apertura del abanico de encastes, seguiremos con los tostones. O bien, habrá que dar la razón a los que predican que al campo hay que ir con dinero.

    Sobre los rejoneadores hay que decir que no han conseguido llenar la plaza. Quizás dos festejos sean demasiados para un ciclo como este. En este capítulo poco se puede opinar porque el espectáculo suele estar en la grada, con grandes botellonas y un público festivo y relajado que no se lo piensa a la hora de sacar el pañuelo. Y si encuentran un palco colaborador y complaciente, la verbena se sirve en bandeja.

    Hay que decir que la presidencia no ha estado a la altura con la exigencia en los corrales. Se debe actuar de una manera más firme contra el entramado taurino. La autoridad debe ser inflexible en los corrales y en el señalamiento a campo abierto. Habían conseguido una credibilidad que este año se ha puesto en entredicho. Aunque para ello, algo han colaborado los veterinarios que los asisten.

    Se cierra un ciclo, el de la empresa Justo Ojeda en la plaza real. Ahora toca esperar lo que nos deparará el futuro. Muchos son los pretendientes que tiene la anciana plaza. Se cuentan hasta por docena, lo que quiere decir que no será tan deficitaria como promulga la actual empresa. Sea como fuere, el coso necesita un cambio en todos los aspectos. En breve saldremos de dudas y mientras tanto valeriana para quien lo necesite. “Que Dios reparta suerte” pero que sea rácano con algunos...
 

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