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Acto
de apertura de
plicas . Foto:
Patricia
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El
Ayuntamiento de
Burgos confía en
tener resuelta
la adjudicación
de la feria
taurina de los
próximos tres
años antes de
que acabe el mes
de enero. Así lo
aseguró ayer el
concejal de
Deportes,
Bienvenido
Nieto, durante
el acto de
apertura de
plicas de las
empresas que
optan a la
organización de
las corridas en
las fiestas de
San Pedro y San
Pablo.
El escaso
interés
suscitado por el
concurso ha
acabado con solo
dos
pretendientes,
Martín Lorca y
Serolo. La
primera de ellas
ha sido la
adjudicataria
durante los años
2007 y 2008 pero
renunció a la
prórroga a la
que tenía
derecho
aludiendo a la
falta de
rentabilidad del
coso, algo que
obligó a la
convocatoria del
concurso que
ahora debe
resolverse. La
segunda gestiona
las plazas de
Valencia, El
Puerto de
Santamaría y
Jaén, y opta por
primera vez a El
Plantío.
Ambas estarán
sujetas al canon
fijo establecido
por el
Consistorio, de
85.000 euros
anuales, pero
tenían la
oportunidad de
presentar
mejoras y así lo
hicieron. En el
caso de Martín
Lorca, lo más
llamativo es el
compromiso de
rebajar en un
15% los precios
de los abonos
respecto a lo
establecido en
el pliego.
Además, incluye
una corrida de
rejones que
añade a los
festejos
obligatorios
según el pliego.
Serolo, por su
parte, prometió
distintas
mejoras por
importe de 1,9
millones de
euros, un
montante que
sorprendió a los
responsables
municipales.
Esta cantidad se
subdivide en
varios
apartados, como
la organización
de una
novillada, una
campaña
publicitaria
valorada en más
de 1 millón de
euros o la
colocación de
tornos en los
accesos a la
plaza.
Toreros y
ganaderías. Las
ofertas
presentadas
también incluían
una relación de
los matadores y
ganaderías que
cada empresa
asegura tener
comprometidos
por escrito para
la feria de
2009.
Las dos
coincidieron a
grandes rasgos
en la mayoría de
los nombres,
entre los que se
encuentran los
toreros de mayor
éxito, pero
ninguno asegura
la presencia de
José Tomás.
Solo Martín
Lorca lo
menciona, pero
advirtiendo que
no existe
compromiso por
escrito de la
estrella de
Galapagar, sino
únicamente una
promesa verbal
de negociar si
la empresa
resulta
adjudicataria.
Entre las
ganaderías,
ambas cuentan
con la burgalesa
de Antonio
Bañuelos.