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El otoño
invierno taurino vuelve algo gris todo el color de la
fiesta, todo se apaga y se queda en silencio a la espera del
próximo año .Todo aquello que supone todo su esplendor se
apaga de forma paulatina.
Son
fechas sólo para rememorar, para digerir y rumiar , bien
poco la verdad , para coloquios y tertulias taurinas
invernales, charlas de lo más variopinto que son prueba de
afición sin limites de sus organizadores y mérito para sus
combocantes que nunca cesan en
el empeño de imprimir cultura y conocimientos en la afición.
Entregas
de premios, escasas este año, no anda la cosa muy boyante
para mucho bombo y platillo, o convocatorias de salones y
público en torno a algún tema u homenaje hacia ciertas
personalidades del seno de la fiesta. Poco más aunque si
bien es cierto las noticias nunca cesan. Es curioso pero la
mayoría de los aficionados que en verano son habituales en
la plaza o en sus alrededores,
se pierden del mapa y se quedan e hibernan en algún rincón
desconocido. Personas populares y conocidas que en verano
llevan el carnet de aficionado en la boca, en estas fechas
no se les ve el pelo en toda esta etapa más opaca y con
menos brillos.
Sólo la
temporada americana nos deja noticias de interés e
importantes, nuestra mirada se centra en el otro lado del
charco para presenciar al menos de forma virtual presencias
y carteles de renombre.
Es
ciertamente un ejercicio de mentalización y afición en estos
meses tratar de seguir enganchados a lo que en verano brilla
en todo su esplendor, sobre todo si lo acontecido no ha
dejado mucho poso ni sabor para el recuerdo. Verdaderamente
el recuerdo es proporcionalmente menor en función a lo
escaso de relevancia en la plaza.
Se
analizan los pormenores de lo que acontece y acontecerá para
la próxima temporada. Está claro que parece comos si todo
entrase en una especie de hibernación, todo se queda dormido
y temas que en otros momentos del año son de vital
importancia ahora parece bastante menos cruciales.
Todo un
ejercicio más de fe que de afición y se sueño más que de
ensueño.
Olga Pérez
27 Noviembre 2009.
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