¿Espartano o extraterrestre?


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Debe haber en él algún tipo de mentalización y concienciación profunda, que le llevan al abismo de ser conciente de que en su profesión debe estar dispuesto a morir siempre.

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Su valor es ilimitado hasta el punto de poner su vida sobre el tapete, y cabe preguntarse, si para el público que paga merece la pena morir.

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¿Qué pasa con su instinto de supervivencia?,

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¿Tan poco placentera es su vida que esta dispuesto a perderla?,

 

¿Espartano o extraterrestre?.

 

 

La personalidad de José Tomás nunca dejará de ser  inexplicable. Parece en ocasiones que  haber sido entrenado como aquellos soldados de la Grecia Antigua, para no sentir el dolor físico y desde sus más tempranos entrenamientos se le ha inculcado la supervivencia basada en la lucha sin importar la propia vida.

Debe haber en él algún tipo de mentalización y concienciación profunda, que le llevan al abismo de ser conciente de que en su profesión debe estar dispuesto a morir siempre. No oculto y refugiado en una concha de 300 hombres, en su caso esta sólo su cuerpo frente a la mole de quinientos kilos y dos puntas que llevan siempre la muerte en ellas. Sin escudos ni lanzas, sólo una espada de madera y un trapo rojo, sin estrategias de guerra, solo con la pulcritud y toda la verdad en su quehacer, sólo la absoluta verdad.


Jerez, 03-05-08 - Foto: Eva Morales

Su valor es ilimitado hasta el punto de poner su vida sobre el tapete, y cabe preguntarse, si para el público que paga merece la pena morir. Puede que si, ahí radica la propia verdad de su misterio.

A parte de todo ello y al margen de la mentalización, otro tema es su insensibilidad al dolor, no se ha olvidado para muchos de nosotros la imagen de la cornada de Linares antes de su retirada con la toalla tapándole los testículos arrancados de su sitio y su cara impertérrita.

En Jerez, con un agujero en el cuello que casi no le permitía levantar la cabeza, saluda a la presidencia con un rostro totalmente ajeno a un dolor del todo humano, con la sangre empapándole el corbatín. ¿Qué pasa con su instinto de supervivencia?, todos nosotros ante una agresión actuamos a la defensiva, oral y físicamente. ¿Tan poco placentera es su vida que esta dispuesto a perderla?, todos los terrestres ante una situación de riesgo, nos planteamos y pasan por nuestra mente como una película nuestras pasiones y amores, los alicientes que tiene el respirar cada día, que merece la pena y nos aferramos a no querer abandonar nuestra existencia. No es de este planeta este torero.

  


10 Mayo 2008

 

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