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Tener claro que
ofrecer oportunidades es ofrecer oportunidades reales y
materiales para lograr un objetivo. También es de
justicia reconocer que el hecho de que quedase desierto
es más que sintomático de cómo esta el patio, no sé si
el patio del toreo o el patio de la adolescencia torera,
que da la sensación de estar ayuna de ambición y
recursos para alzarse con un premio apetitoso y jugoso
que en otras épocas |
Es
preocupante, francamente preocupante, que el certamen
“El Puerto busca un torero” haya quedado desierto. Es de
justicia destacar que si El Puerto quiere buscar un
torero lo suyo es que les ofrezcan a los chavales
oportunidades de calidad y acordes con lo que uno
pretende.
Una
novillada con garantías, sin hablar de kilos, sólo con
posibilidades de arrancar de ellos propio el toreo. Eso
en cuanto al juego, ciertamente algunos de ellos con
tanto peso y sin picar ,son como una lucha de
gladiadores, sin opciones para templar su embestida,
zambombos moviéndose sin control.
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Espaliu,
Cayetano Ortiz,
Carlos Ruiz, finalistas del certamen - Foto: Eva Morales |
En cuanto a la presentación, está claro que en lo que
llevan dentro poco se puede intervenir, pero en la
presentación se fue rígido al comienzo, pero en la
final, si roban la novillada en el campo, no la traen
más desigual, la trajo la empresa y la aprobaron luego
en los corrales la autoridad, cada uno que asuma sus
responsabilidades.
Tener
claro que ofrecer oportunidades es ofrecer oportunidades
reales y materiales para lograr un objetivo. También es
de justicia reconocer que el hecho de que quedase
desierto es más que sintomático de cómo esta el patio,
no sé si el patio del toreo o el patio de la
adolescencia torera, que da la sensación de estar ayuna
de ambición y recursos para alzarse con un premio
apetitoso y jugoso que en otras épocas hubiese sido como
un sueño.
En otras
épocas, hubiese sido motivo más que suficiente para que
se hubiesen dejado la piel en el ruedo, un esfuerzo
titánico por obtener el preciado galardón ya que las
oportunidades eran muy escasas.
Hoy por
hoy nos dio la sensación de la comodidad en los toreros,
el creer que esta todo hecho y rematado, el considerar
las oportunidades como una mas de las fechas a torear
sin valorar la importancia.
En
definitiva realmente lo que más duele es que ni la
empresa valora la plaza que pisa, y sobre todo los
toreros que no le dan la categoría e importancia que
tiene una plaza como la nuestra para nada más y nada
menos que debutar con caballos.
Olga Pérez
20 Septiembre 2008
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