El flautista de Chiva


Laplazareal.net
Toros en El Puerto
 

 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

El flautista de Chiva.
(A Enrique Ponce en su 36 cumpleaños)
1971/2007
El Puerto, 8 diciembre 2007

 

 

Los toreros se miden siempre por el ejemplar que tienen delante pero en el caso de Ponce es casi ilógico que ante un toro sin animo de colaborar para nada acabe cediendo ante sus dotes de mando.

    - - - - -

Su melodía comienza tenue casi inaudible, suave, lenta, acompasada y a su aire, hasta que se va haciendo más y más penetrante, embaucadora, poderosa, y sometedora, hasta que su enemigo y el público se rinde a sus encantos de forma incondicional.


       Ya resulta casi insoportable la perfección de Ponce sobre el ruedo, ahora increíble pero lesionado por un golpe de una de sus criaturas a las que no pudo encantar en esta ocasión, pero tras de si un currículum de metas logradas incomparable y que ya quisiesen muchos para si.

Más de quince años de una hoja de servicios en el mundo del toro de progresión inigualables. Miles de orejas y rabos, se acercan a treinta casi los toros a los que ha perdonado la vida.

Infinitas puertas grandes en España y América, sus melodías han encantado a millones de aficionados que le siguen embelesados con una técnica y una inteligencia de la que sólo están dotados unos cuantos privilegiados, pero en su caso único en su especie.

Casi ninguna plaza se le ha resistido y me atrevería a decir que ninguna.

Lo suyo es tan perfecto que casi se nos pasa por alto que su capacidad torera es inagotable, su afición sin limites y su ambición casi desmesurada.

Este año quizás en El Puerto ha pasado inadvertido para muchos,  ha logrado lo que ningún otro vestido de luces ha conseguido, sacar agua de pocos secos, casi mágicamente hacer embestir a moles sin cualidades .


Un paseíllo en El Puerto
Foto: Eva Morales

 Toros ante los cuales ninguno dábamos un céntimo de euro por él, prodigiosamente los ha hecho tirar para delante, embestir, domeñar y hasta con resultados estéticos,  dejando bien claro el porqué es y será el número uno, por siempre y para siempre. 

Los toreros se miden siempre por el ejemplar que tienen delante pero en el caso de Ponce es casi ilógico que ante un toro sin animo de colaborar para nada acabe cediendo ante sus dotes de mando .

 Como el encantador de Hamelín, el de Chiva planta el capote y los va midiendo desde su salida, en el caballo los pulsea, en banderillas observa su evolución y en la muleta…..ay!!!! , ya son casi suyos.

Su melodía comienza tenue casi inaudible, suave, lenta, acompasada y a su aire, hasta que se va haciendo más y más penetrante, embaucadora, poderosa, y sometedora, hasta que su enemigo y el público se rinde a sus encantos de forma incondicional.

Una vez producida su rendición, las criaturas quedaran marcadas para siempre por lo impreso en sus pupilas y la melodía siempre hermosa de la magia de su toreo y su magistral forma de interpretarlo. La quinta esencia de una sinfonía tan armónica como casi increíble.

Se rumorea su temida retirada y con ello la perdición en el limbo de esas miles almas que le siguen y le han seguido en peregrinación durante más de quince años.

A todo ello añadir que es el torero que mejor cumple con el dicho que afirma que como se es como torero se es como persona en la calle, alguien que rebosa honradez profesional  y personal.

Una capacidad sin límites para aspirar en su trayectoria vital y que no sólo no tiene techo sino que se permite el lujo de tocar el cielo con la punta de sus dedos.

 La flauta y Hamelín  se quedaran huérfanos de algo básico en la fiesta, madurez torera, honestidad, pureza y belleza,  una afición casi enfermiza.
 

laplazareal.net© casemo 2001