
Toros en El Puerto
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Acertada la idea de la Garrocha de reconocerle al torero de la provincia su trayectoria, su paso por la Fiesta Nacional, todo y cuanto Jesús ha aportado a la misma. Reconocimiento y homenaje en este año 2.007, año de su despedida; y digo despedida y no retirada porque los toreros no se retiran nunca.
Jesús
Janeiro Bazán nació en Ubrique el 9 de enero de
1.974, joven pero con una vida profesional muy
intensa. Sus
inquietudes como cualquier niños de su época,
era ser futbolista, pero una lesión de rodilla
le aleja de este mundo y le acerca al mundo de
la tauromaquia.
testigo de la ceremonia el maestro Cesar Rincón. En esta nueva temporada, Sevilla fue escenario de una de sus importantes faenas, que le alzó como torero, el 26 de junio en la corrida de la Prensa corta una oreja a un toro serio de Diego Garrido con 630 kilos. Torero dotado de un gran valor, así lo demostraba cada tarde, pisando el terreno que pocos se atreven a pisar delante del toro, y valor no le faltó para encerrarse en solitario en una plaza de toros, repleta de público femenino; una de esas corridas se celebró precisamente en el Puerto de Santa María la tarde del 20 de octubre de 1.994. Como él mismo podría definir su primera etapa fue "impre-sionante", maratón de corridas de toros reservado para toreros con enorme fondo físico, Jesús despertó con su forma de ser el mundo de los toros, inyectando a la fiesta una afición joven, un público ilusionado, algo de lo que carecía en ese momento. Llegada la temporada de 1.999, nos sorprende anunciando su retirada, por no encontrarse motivado. Pero un torero con esas cualidades no estaría mucho tiempo fuera de los ruedos, así en noviembre del año 2.000 anuncia su vuelta, y su nuevo apoderado sería Don José Luis Segura.
Comienza una
segunda etapa que para nada dejar de ser
interesante, vuelve el de Ubrique a la fiesta
con aires renovados, pero tan aventurero como
siempre, vuelve para demostrar a todos que tiene
aún mucho que decir como torero, tras una
importante temporada de 2.001, que comienza en
la Plaza de toros de Olivenza, sufre una cornada
grave, pero recibida por el toro negro de la
carretera, pero este toro astifino no apagó en
absoluto las ambiciones del torero, que echó
valor a la vida con el amor de los suyos, sacó
las garras como si de un tigre se tratara para
volver en marzo del año 2.003 a los ruedos. Su Sra. esposa Doña María José Campanario, será, como siempre, su persona de confianza, esa persona que tanto necesitáis los toreros, aconseja, asesora, te escucha y comparte con contigo esos momentos duros de silencio. No olvides en tu nuevo caminar el amor de una madre, que como bien dice la copla, es amor duro y verdadero. Tendrá tus ovaciones y aplausos, llegará de tu público fiel; familiares y amigos que nunca te fallaron, Ya no habrá Presidente que valore tus faenas, será Vd. mismo quien premie sus actos, pero, en este nuevo ruedo y alejado del toreo, en más de una ocasión despertará ese gusanillo interior que lleváis los toreros Y en la soledad del campo, en mañanas frescas, o bonitos atardeceres, sentirás ganas de desplegar tu muleta, gritar eje torito eje, llamar a tu enemigo, y comenzar la faena; faena que brindarás al mundo del toreo por todo cuanto te dio, y mandando, y templando, someterás al enemigo a una inmensa tandas de pases, pases al viento que irán llenos de recueros taurinos, aquella faena, aquella corrida, o tal vez aquel indulto, aquella bronca, aquellos premios... Finalizada la faena no habrá suerte suprema pues, quedará indultada la faena de los sueños. Y cuando busques en los tendidos, de esta plaza imaginaria, el calor del aficionado, recuerda Jesús; recuerda la afición del Puerto, que siempre estuvo a tu lado, te acogió como su torero, te abrió las puertas de la Plaza Real, para que en ella te sintieras maestro. Por ello, en esta faena imaginaria con pases de recuerdo, que mejor ovación que la que hoy te brinda El Puerto; ovación y reconocimiento, a Jesús Janeiro como persona, a Jesulín de Ubrique como torero.
Rocío Oliva
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Toros en El Puerto © casemo 2001