FALTÓ LA BRAVURA DE VERDAD
El toro que abrió plaza de Partido de Resina, que cumplió en el caballo las tres veces que acudió, sin embargo, se vino muy abajo en el último tercio, imposibilitando el lucimiento de Padilla.
Con el que cuarto de Adolfo Martín, muy descastado, tan sólo pudo lucirse en banderillas, pues lo demás careció de interés por culpa de la deslucida condición de su antagonista.
El primero de Ferrera, de Prieto de la Cal, fue un animal muy deslucido de principio a fin, y con el que el extremeño no pudo hacer nada.
El quinto de Fuente Ymbro, al menos empujó en el peto, pero en la muleta no "transmitió" nada. Ferrera, no obstante, puso ganas para torearlo a media altura en tandas ligadas por el pitón derecho. Paseó un trofeo.
Bolívar sorteó en primer lugar un toro del Conde de la Corte que tomó hasta cuatro varas, llegando sin empuje a la muleta. El colombiano, a base de mucho tesón, consiguió al menos justificarse para acabar cortando una oreja.
El toro de Ana Romero que cerró plaza tampoco fue nada del otro mundo. Muy "agarrado al piso", no permitió a Bolívar pasar de la voluntad y las ganas. EFE