Un espectacular lleno ha registrado la plaza de toros Fermín Espinosa "Armillita", con el cartel donde se anunció a Eulalio López "Zotoluco", Julián López e Ignacio Garibay. Desde hacía mucho tiempo, afirman los saltillenses, la afición taurina no vivía una tarde como la de ayer, lo cual se reflejó en los tendidos de la plaza con un lleno hasta las banderas.
En la arena se mostró un "Zotoluco" como siempre, en maestro y toda la tarde entregado, ofreciendo el pecho a sus enemigos y haciendo valer a pulso su condición de figura del toreo; ante su primer toro, un toro inválido, abrevió. Mientras que en su segundo realizó una faena de maestro con ambas manos y la concluyó, ahora sí, de una certera estocada. El público pidió las dos orejas y el juez se hizo del rogar, aunque finalmente las concedió.
También se dejó ver a un Ignacio Garibay en la cumbre de un toreo maduro y ese argumento fue el que patentó ante sus dos toros, a cuyos moritos nada fáciles, les hizo fiesta con capa y muleta, para al final llevarse una oreja de cada toro.
Y por último, Julián López, que ante el escaso juego de su lote, únicamente tuvo destellos sin llegar a más; en su primero se fue en blanco y en su segundo, por una soberbia estocada el juez le otorgó una oreja, sin embargo y a petición de un sector del público, la autoridad sacó rápidamente el otro pañuelo y le regaló una orejita más y que al final el torero hispano terminó arrojando a los tendidos. Suponemos que hasta a él se le hizo exagerado.
Caray, señor juez, si es que la faena del Juli valió dos orejas, supongo que la de "Zotoluco", de su segundo toro, valía las dos y el rabo. ¿O a poco fueron iguales?
NADA QUÉ SUBRAYAR DE BUENO
Se lidió un encierro de La Estancia, débiles y descastados; el primero y segundo, infumables. El tercero, se dejó meter mano; el cuarto y quinto, regulares y el sexto brusco, complicado.
DETALLES
Al final del paseíllo, el ganadero y empresario, ingeniero Armando Guadiana Tijerina, le hizo entrega de un zarape al matador Julián López y de una pintura al director de la banda de música de Zacatecas, Salvador García, por 50 años al frente de la orquesta.
LABOR MAESTRA
Decíamos que "Zotoluco" continúa con su paso de maestro consumado de la torería. En su segundo toro, el cual fue el mejor de su lote, Eulalio cuajó una faena basada en el entendimiento absoluto que tuvo ante su astado, que a decir verdad en manos menos experimentadas no hubiera valido nada. El diestro se jugó la vida de a deveras y logró tandas con ambas manos, bien templadas y con mucha hondura. Al final rubricó de una certera estocada y cortó dos orejas. En su primero, que solamente rodó y rodó en la arena, abrevió.
CALIDAD Y OFICIO
De lo malo que fue el encierro, Garibay se llevó el toro mejorcito, sin que éste fuese una maravilla. Fue el primero de su lote y ante este morito el torero salió por todas y con una actitud desbordante, entregada y que enloqueció a los tendidos. Nacho recibió su astado de una larga cambiada de hinojos, luego veroniqueó con calidad y quitó por chicuelinas. Con la muleta inició de rodillas su labor muleteril y ante el toro que fue soso, el espada ligó tandas con ambas manos y terminó haciendo fiesta con circurrets, trincherazos y desdenes. Lástima que al entrar a matar dejó media espada que no bastó, luego una entera y le fue entregada nada más una oreja.
Con su segundo toro, Nacho echó mano de su oficio ante un astado que era brusco en la embestida y complicado; el espada lo lidió valientemente y le peleó los muletazos hasta extraerle lo último que el astado tenía adentro. Y Nacho no se amilanó y también lo toreó de rodillas, lo que impactó por lo áspero del toro. Al final, pinchazo, estocada y petición de oreja que se concede.
EL JULI
Julián López, abrevió en su primero y en su segundo toro, el cual tenía muy poca tela de dónde echar mano, sobresalió la estocada que dejó y que pasaportó al toro sin puntilla. En este toro el juez le concedió exageradamente dos orejas.
Esto