
Me gustan estos maestrantes, me
gustan...
|
He de reconocerlo. Me gustan estos
maestrantes. He sido reticente siempre a una
Institución, noble y generosa casi siempre,
o siempre, pero arcaica con los tiempos
actuales en muchas ocasiones. Pero me gustan
hasta que sean así; aunque cada vez menos. A
la Maestranza de Caballería, como cualquier
otra Institución, no la hace el nombre sino
sus hombres. Y desde hace un par de décadas,
los nombres que están al frente de la Real
Corporación han sabido de dotarla de un
aperturismo y hasta de una relativa
'modernidad' que pocos imaginábamos.
Cada vez se preocupan más por aspectos
concretos de la plaza, sobre todo de dotarla
de mayor confortabilidad, transitabilidad y
aprovechamiento de sus espacios. Cada vez se
integran más en actos taurinos y ya no es
difícil ver a su teniente de hermano mayor o
compañeros de Corporación en actos taurinos
de diveras índole. Se integran en proyectos
comunes de fomento y difusión de la Fiesta,
y son accesibles al trato y transparentes
con la prensa.
Me gusta incluso su atrevimiento con la
línea 'modernista' y contemporánea de los
carteles de las temporadas, a pesar de que
discrepe abierta y profundamente en
ocasiones. Me gusta que sean atrevidos para
elegir un cartel horroroso, antitaurino y
que nos duele ver a aficionados y
taurinos. Y me gusta que sean atrevidos
hasta para atreverse a no rectificar y
mantener el dichoso cartelito de Barceló por
todas las esquinas de Sevilla todo un año.
Ese posicionamiento, abierto a las críticas,
que las oyen con tanto respeto, las acogen,
las reflexionan pero que, en cambio, no les
hacen ceder, me merece muchísimo respeto
porque significa que están convencidos de
que el la elección de los carteles, con el
paso del tiempo, será beneficioso y
enriquecedor para la ciudad y los
sevillanos, aunque estén en minoría sobre el
acierto del cartel elegido en estos
momentos. No hay nada que me merezca más
respeto que el autoconvencimiento de una
elección sobre un objetivo con casi todo y
todos en contra.
Francisco Mateos |
laplazareal.net © casemo 2001