La teta que todo lo amamanta
No se sacian. Los
taurinos nunca tienen
suficiente. Y vaya por delante
que todo lo que revierta en el
mundo de los toros, sea desde
entidades privadas o públicas,
me parece bien -siempre que se
le dé un buen uso-, y prefiero
que se destine a la Fiesta de
los toros y su mundo ante que a
otras actividades de muy dudosa
repercusión e impacto económico,
social y/o cultural.
Pero a lo que
íbamos. Los taurinos nunca
tienen suficiente. No les basta
que en Andalucía, la Junta, haya
hecho un Reglamento consensuado
con todas las partes, e incluso
rectificado varios artículos
para ceder a sus pretensiones.
Nos les basta que la Radio
Televisión de Andalucía sea, sin
duda, el medio audiovisual que
mayor información taurina
suministra, tanto en radio como
en televisión. No tienen
suficiente con el guiño de ojo
de los políticos andaluces que,
en una sesión plenaria del
Parlamento de Andalucía,
facultaron a la Junta de
Andalucía para poner en marcha
medidas de fomento de la Fiesta
de los toros. No les basta con
una normativa taurina de
Escuelas de Tauromaquia de
Andalucía ejemplar. Ni con la
importante partida
presupuestaria que cada año se
incrementa hacia las Escuelas de
Tauromaquia. Ni las dotaciones a
la Fundación Andaluza de
Tauromaquia, el importante
presupuesto destinado a un plan
específico para la recuperación
de plazas de toros de la
geografía andaluza en estado
ruinoso, ni las publicaciones
taurinas, ni los acuerdos
promovidos con otras entidades
para la compra de materiales
para alumnos de las escuelas...
No, ellos nunca serán saciados.
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Ahora, como se
han caído del cartel algunos
patrocinadores privados de la
'joyita' (según Fibes) de la
Feria Mundial del Toro, pues
cierran el puño hasta dejar
amoratados los dedos y claman a
voz viva ayuda a la Junta de
Andalucía para que siga
'apoquinando' pasta. Y ya digo
que todo lo que vaya destinado a
la Fiesta de los toros me
parecerá siempre bueno, pero en
estos casos es afán de pedir con
dudosos argumentos. Pedir a la
Junta de Andalucía una y otra
vez, a la gran teta que todo lo
amamanta...
Como ha dejado
escrito el maestro Antonio
Burgos en la edición sevillana
de ABC, los primeros que
tendrían que haber dado el paso
al frente eran los taurinos, a
modo particular o
corporativamente a través de sus
asociaciones, poniendo dinero
para que ese escaparate del
mundo de la Fiesta de los toros
que es la Feria Mundial del Toro
no dejara de celebrarse. Por
cierto, curioso que la semana
pasada la Unión de Criadores de
Toros de Lidia insertara un
artículo de Burgos en su web, en
la que demandaba mayor
movilización social frente a los
ataques antitaurinos, pero 'aún'
no ha insertado este artículo
del lunes pasado ("Feria del
Toro: PER de los señoriítos") en
el que señala, entre otros, a
los ganaderos de no soltar pasta
para asegurar la continuidad de
la Feria del Toro; curioso...
Los primeros que
tendrían que haber dado el paso
al frente deberían haber sido
los propios ganaderos de la
Unión, que para eso son parte
importante en esta Feria del
Toro. "Aquí están mis 6.000
euros; y estos los míos; y los
míos también", deberían
haber salido uno tras otros,
todos a una. Y después los
toreros, los grandes, y los
empresarios, los grandes, y
todos hechos una piña,
demostrando madurez, unión y
responsabilidad. Pero no, lo
único que se ha querido es poco
menos que señalar a la
administración andaluza, a la
gran teta que todo lo amamanta,
como una administración
impasible ante el cerrojazo a la
muestra taurina. Si primero
hubiera sido todo el toreo el
que pusiera la pasta propia
sobre la mesa, invirtiendo -que
no 'gastando'- en esta buena
plataforma para la promoción y
difusión de la Fiesta, seguro
que a renglón seguido lo
hubieran hecho la administración
andaluza y otros patrocinadores,
sin necesidad de llamar a
ninguna puerta ni vociferar SOS
públicos. Esa acción convencida
de los taurinos hubiera sido el
mayor de sus argumentos. En
cambio, sólo les ha faltado
pedir que Chaves abra la puerta
de toriles del espectáculo
diario y que Soriano ponga los
cafés en el chiringuito que cada
año monta Robles... Lástima de
oportunidad perdida (otra
más) para demostrar la unión,
madurez y fortaleza de los
taurinos... Lástima.